EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de la Ganadería los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. VIC FEZENSAC 2017. Foto : Pocho Paccini Bustos.

lunes, noviembre 20, 2017

ACHO, TERCERA DE ABONO: LA GRAN MORUCHADA

MORUCHO INDIGNO DE ACHO
Ganadería peruana Santa Rosa de Lima
Denuncian nuestros amigos de la peña taurina El Despeñadero, que matones de la empresa trataron de acallarlos, en su legítima manifestación de disconformidad, rechazo y desaprobación a las ganaderías que se vienen presentando en Acho, quitándoles sus matracas (carracas), que además constituyen el medio a través del cual legítimamente expresan su disconformidad con el timo y el fraude. Los señores de la empresa, no puede vulnerar  el derecho de los aficionados, que son los que sustentan la fiestas pasando por taquilla, a expresarse de manera libre y contundente pero a la vez pacífica, no pueden restringir sus derechos que como ciudadanos tienen a la libertad de expresión, por eso condenamos esa forma matonesca de enviar a la seguridad y expresamos nuestro rechazo a todas formas de coacción. Los aficionados, que no aceptamos el FRAUDE denunciaremos toda forma de COACCIÓN de la libertad de expresión.

Acho, es el único lugar del planeta taurino en el que el aficionado compra los boletos del festejo sin saber qué saldría por chiqueros, porque la empresa que actualmente regenta la plaza  le oculta dicha información, información que todo consumidor tienen derecho a conocer antes de adquirir un producto. Y era obvia la actitud de la empresa porque lo que salió por la puerta de chiqueros fue una impresentable moruchada inválida, pitada en su totalidad en el arrastre.

Salieron acochinados y acapachados. Apenas habían dado una vuelta por el redondel y recibido algunos capotazos cualquiera podía advertir que de toros no tenían nada. Sólo el disfraz, debajo del cual se escondía la gran moruchada.

Alternaron Manuel Escribano, Francisco  Ureña y José Garrido (que confirmaba alternativa)

José Garrido, en su primero recibe a porta gayola a un soso morucho acochinado, que se dañaría  el sucedáneo de pitón en el burladero empezando el  sangrado. Ceremonia de confirmación de alternativa en un festival con traje de luces . Picotacito en el que se duerme el morucho. Pierde las manos al salir de la mala suerte de varas. Desarme en un deslucido inicio de faena. Naturales sin trascendencia a un ejemplar aplomado, que reculará en tablas . Derechazos descafeinados a un toro que solo termina de trasmitir pena. Bernardinas de la que sale trompicado en la segunda por tratar de aliviarse. Estocada trasera. Ovación, y pitos en el arrastre. En su segundo (6to de la moruchada), recibe un picotazo al relance, quite con trompicones. Naturales de inicio de faena aliviándose  fuera de cacho. Pases aislados al morucho de más movilidad de la tarde, pero fuera de cacho. Pincha en los dos intentos de matar al encuentro que no es lo mismo que recibiendo. Bajonazo saliéndose de la suerte descaradamente. Pitos al matador  y al morucho .
Ventaja con el capote
Garrido fuera de cacho, en el morucho de su confirmación
Metiendo pico, con el catedrático del toreo
                                                            Bajonazo en su segundo

Manuel Escribano.
Recibe a su primero ( 2do de la moruchada) con larga cambiada de la cual sale abanto. Capotazos que terminan con el poco gas del morucho. Picotacito en el que pierde las manos. Quite por chicuelinas desprendidas. En banderillas, que dicen es su especialidad, los dos primeros pares a toro pasado, tercer par al quiebro y con una mano en tablas al que aplaude el respetable. Devolución de trastos en ceremonia de confirmación de alternativa. Inicio de faena de muleta con los invariables, vulgares y tan de moda pases cambiados, en los que sufre un achuchóDerechazos fuera cacho a un toro sin gas, que no trasmite ni enfermedades. Desplantes, otro achuchón y nada de emoción. Estocada tendida y trasera. Pitos al matador y al morucho.

Banderilleando a toro pasado
                                                        Desplante a un moribundo morucho
Estocada trasera y tendida aliviándose 
A su segundo ( 4to de la moruchada), lo recibe a porta gayola en la que el morucho pierdes las manos antes del embroque. En el simulacro de varas con picotazo trasero. Quite de trapazos deslucido. En banderillas, que dicen es su especialidad, sin mayor comentario, salvo el tercer par que pierde mérito porque está ante un animal que clama por oxígeno. Tremendismo al inicio de faena en tablas y de rodillas. Pase de las flores despegado. Se pone flamenco perdiéndole la cara a un moribundo morucho que casi hace por él; vulgar desplante del teléfono a un semoviente que el público protesta; continua su faena abusando del pico ( dirá él si Ponce lo hace porque Yo no). En suma faena sin importancia ante la falta de toro. Bernardinas ante un aplomado. Intenta matar y pasa en falso. Vuelve a intentar y deja una trasera tendida aliviándose.  Pitos, intento de vuelta al ruedo que es abortado gracias a protesta del respetable.

Francisco Ureña
A su primero ( 3ro de la moruchada), lo recibe con lances rodilla en tierra. Verónicas en las que el sucedáneo de toro acusa falta de fuerza. En el simulacro de varas,  unipuyaso bien  señalado.En el quite, gaoneras muy toreras ceñidas en las que el toro se acuesta. Inicio de faena de muleta con estatuarios. El morucho acusa mansedumbre. Voluntad en un torero que se estrella con la falta de casta y fuerza de un despojo que se duerme a mitad de la suerte ante cites al natural dando el medio pecho y cargando la suerte. Una pena no poder disfrutar del toreo de uno de los pocos toreros hondos del escalafón actual. Sufre un achuchón. Bajonazo al entrar a matar.  Pitos en el arrastre. 

En su segundo (5to de la moruchada), vistosas verónicas de recibo. Unipuyaso bien señalado. Herradero en banderillas. Multa a subalterno por correr turno contra el reglamento. Inicio de faena  con la derecha a un morucho que se planta  y busca tablas como alma en pena. Naturales adelantado la pierna de salida ante la nada. Faena en tablas que aburre al personal. En nuestro concepto vergüenza torera para mostrar que no había absolutamente nada que sacar de un morucho más de la indigna corrida. Pincha entrando a matar en la suerte contraria. Nuevamente en la suerte contraría deja una lagartijera. Pitos en el arrastre. 
                                                          Ureña, derechazo metiendo pico
                                                       Persiguiendo un un manso que se raja 
Citando a su segundo moribundo morucho


POCHO PACCINI BUSTOS

lunes, noviembre 13, 2017

OTRA CORRIDA DE MANSOS EN ACHO

"Cuesta comprender esta fiesta en la que no existe TORO, ese animal capaz de sobrellevar una lidia entera consistente en los tres fundamentales tercios. A cambio de eso la fiesta actual en Acho se soporta en el tercio final de muleta, restándole así riqueza a nuestra fiesta más bella"
Fernando Roca Rey, recibiendo a porta gayola

ACHO 12 -11-2017 - SEGUNDA CORRIDA DE ABONO
Hacían su presentación los toros  de Don Aníbal Vásquez Nacarino (Ganaderías La Viña y El Olivar), y el sufrido aficionado al TORO vuelve a toparse con una corrida de mansos, en los que sobresalieron el 2do y 6to. Toros de buenas hechuras aunque pobres de cara, de presentación justita. En el caballo ni se les picó y todos fueron solo una vez, en banderillas no mostraron dificultades.
Cuesta comprender esta fiesta en la que no existe TORO, ese animal capaz de sobrellevar una lidia entera consistente en los tres fundamentales tercios. A cambio de eso la fiesta actual en Acho se soporta en el tercio final de muleta, restándole así riqueza a nuestra fiesta más bella. A continuación paso a explicar la actuación de la terna:
El toreo de Fernando Roca Rey es por momentos templado pero las más de las veces sin mandar, con el capote anda bien y en banderillas si él quiere puede ser especialista. Como torero transmite muy poco a la hora de hacer el toreo fundamental con la muleta, necesita de un toro dulzón y  que no apriete para realizarse en esa faceta. Si alguna verdad tiene para decir en este mundo del toro Fernando Roca Rey es en su otra vertiente, la del torero bullidor (tanto en banderillas y muleta), la que alegra al público a base de “torear” rodillas en tierra, pases por la espalda, bernardinas, inoportunos desplantes y demás repertorio donde el léxico parar, templar y mandar casi no tiene cabida. En su primero sorprendió con aislados derechazos templados y un buen natural, con mucha disposición pero atosigando a su toro al no darle las distancias adecuadas. Mata despacio y efectiva. En su segundo se destaca un vistoso galleo por chicuelinas para llevar su toro al caballo, en la muleta su toro es un inválido de embestida claudicante al que solo le queda hacerle faena con su repertorio tremendista descrito líneas arriba. Es bajo esa matiz que le empieza a faltar el respeto a su oponente con desplantes inapropiados. Mata certero y se lleva una oreja bondadosa que provoca la división de opiniones.
Joselito Adame tuvo poca oportunidad para gustar a Lima en sus toros. Su primero empujó en el caballo y tuvo una pelea digna en su único puyazo. Los aficionados nos quedamos con las ganas de ver como se hubiese comportado en su segunda vara. Y ese empuje que mostró en el caballo también lo mostró en la muleta en sus dos primera tandas por el derecho, yendo largo a la muleta bien presentada de Adame, quien acompaña bien la embestida. Cambia a pitón izquierdo y el toro se queda corto. Cambia de mano y el toro confirma su buen pitón derecho, aunque sin mucha transmisión. Atosiga su toro y desaprovecha su pitón bueno. Leves palmas al toro en el arrastre. Nulas opciones en su segundo, otro inválido de tranco soso que no transmitía nada.   
Y Juan Del Álamo pudo confirmar ese toreo de mando y poder que se le conoció hace ya unos años en su primera presentación en Lima. Sobre todo en el sexto toro, jabonero sucio, que llegó entero a la muleta luego de un picotazo en varas, aunque mostró lucha. Su faena comienza por bajo sacando a su toro a los medios muy toreramente rodillas en tierra, de lo más bello de la tarde. Empezaría entonces lo más emocionante de la corrida, cita Juan Del Álamo a media distancia por la derecha, de frente y la muleta plana, el toro acomete  y va largo, con ganas de coger tela, pero el torero a base de mando lo lleva toreado y factura cinco poderosos derechazos, cuarto y quinto con el compás abierto para rematar uno de pecho con la mano cambiada. El toro embiste con transmisión y el público lo percibe. La siguiente tanda el torero sigue de frente y rematando hasta donde le da la cadera, queda bien colocado en cada pase y vuelve hacer otro gran pase de pecho que llega hasta la hombrera contraria. Cita al natural y el toro es más complicado, no baja la cabeza y no es tan noble como por el derecho. Pero el toro va. Del Alamo no puede templarlo pero salva la situación con dos afarolados y el obligado de pecho, así la faena no pierde revuelo. El devenir de esta lucha hizo que toro y torero se encuentren en el centro del ruedo y Del Alamo vuelve a la mano derecha. Lo cita a corta distancia y pareciera que el toro se ha vuelto más listo pues su matador ya no puede templarlo como antes. Por momentos gana el toro y por momentos el torero. Vuelve a darle distancia y el toro acomete de largo, el torero vuelve a mostrar mando en los derechazos, pero ya la faena perdió intensidad. Manoletinas innecesarias que no calan en el público. Mata de estocada efectiva y se lleva una oreja bien ganada. En su primero no tendría opciones ya que le tocó otro inválido.

FICHA DEL FESTEJO:
Plaza de Acho
Segunda Corrida de Abono. Media plaza llena.
Se lidiaron 3 toros de La Viña (1°, 3° y 5°) y 3 de El Olivar (2°,4° y 6°), de ajustada presentación, mansos en general, invalidos 3°, 4° y 5°, de buen juego en la muleta el 2° y el 6°.
Fernando Roca Rey (silencio y una oreja con división en los tendidos)
Joselito Adame (silencio y silencio)

Juan del Alamo (silencio y oreja)

Gustavo Ortiz Llamccaya.

sábado, noviembre 11, 2017

"RAÚL SÁNCHEZ, EL ARTE DEL VALOR"

"...otra plaza de Raúl fue la de Madrid. Un Madrid alejado de San Isidro, de los carteles de postín y de los hierros más deseados por las figuras. Un Madrid duro, de verano pero cuya gloria se escribió por toreros como él...."
                                  
El toreo ha perdido el romanticismo bohemio de aquellos diestros que se hicieron a sí mismos burlando a la muerte en las temidas capeas, donde la única regla era la de sobrevivir. Personas que se plantaban delante de toros cuya báscula y fecha de nacimiento sobrepasaría la lógica hoy en día. 

En terrenos sin reglas, a solas con la muerte y su hambre, se jugaban la vida por dar un pase y acercarse a un sueño que les sacara de una situación socioeconómica realmente dura. Toreros sin más técnica que la de su valor y valores que hicieron grande el toreo. 

Una vida muy dura que forjó bohemios que la tauromaquia hoy añora más que nunca.

Hoy hablamos con uno de los mayores exponentes de esta España ya casi olvidada, hablamos con Raúl Sánchez.

En la barra de una churrería con sabor de antaño, la churrería Cuentamé, degusta como cada mañana el café con churros. Una mirada basta para darse cuenta que el torero está en familia con la complicidad de un silencio dónde todos se conocen y respetan. El maestro nos da la mano recia y torera pero sus ojos nos dejan claro que somos bien recibidos.

A su lado y de pie, sin estropear una estampa de antaño, empezamos la charla. 

Maestro, su carrera nace en las duras capeas.

Sí, íbamos de tapias y nos dejaban las vacas cuando ya las habían pegado unos 50 muletazos. En ese momento decían "que baje un aficionado" y eso no tenía ni un pase. Debo decir que luego hice yo lo mismo cuando las cosas me fueron bien. En las capeas viví momentos muy duros, en Coria estuve entre la vida y la muerte. Los toros allí son de más de 500 kilos y llegué de listo, me puse de rodillas y el toro me tiro por los aires más de 20 metros. Estuve 7 días allí.


El maestro mira hacia el horizonte jugando con la cucharilla del café. Nos mira sin rencor al pasado y sin añoranzas, orgulloso de una vida en la que el toro fue su motor esencial.

Unos comienzos más duros que los actuales con las escuelas

Ahora somos más privilegiados y que dure. Yo tenía que ir a la tapias como te dije antes. Ahora hay más posibilidades de ser torero gracias a la escuela. Con 12-13 años ya están toreando becerras buenas.

Raúl es un torero bravo, con la verdad siempre por delante y con la dureza y verdad de la gente de campo. Sus palabras no tienen el más mínimo resquicio de rencor, al contrario. El camarero le mira con complicidad.
Maestro, hablemos de Talavera.

Ha sido mi ilusión. Aquí debuté con caballos, tomé la alternativa y me retiré. Era una plaza dónde venían las figuras. Yo no me puedo quejar porque toreaba aquí y he sido muy querido. ¿Cómo me iba a imaginar que me pondrían un busto como el que tengo en El Prado?

El club taurino de Talavera, con su presidente Álvaro a la cabeza, peleó para dar al torero un lugar en el paseo de los toreros junto a Gregorio Sánchez, Morenito de Talavera y Joselito. Esa pelea derivó en el busto del que habla el maestro. Un día en que se presentó un libro en su recuerdo en su plaza que le abrió las puertas de par en par, "Raúl Sanchez, el arte del valor", y su ciudad le aplaudió con merecimiento.

La otra plaza de Raúl fue la de Madrid. Un Madrid alejado de San Isidro, de los carteles de postín y de los hierros más deseados por las figuras. Un Madrid duro, de verano pero cuya gloria se escribió por toreros como él. Nos mira con cariño

Toreé 57 tardes e incluso una encerrona. No fue por romanticismo. Era un mano a mano con El Hencho y en el primer lance le pegó un "tarantantán" que lo metió para dentro y me quedé con los 6. 
Es la plaza que más me ha querido aunque me queda la espinita de no haber podido salir a hombros de allí.

El torero repasa una trayectoria donde no faltó ningún hierro de los más duros de la cabaña brava: Palha, Murteira, Miura... No hacía ascos a ninguna.

El maestro no compara ni se mide con nadie. Habla con naturalidad de una trayectoria forjada con estos hierros.


¿Qué toro marcó su carrera?

Fue un novillo en El Barco. Me partió la safena. El médico, o lo que fuera, le dijo a mi hermano que no llegaba vivo a Ávila. Me dije a mí mismo que si ese novillo no me había matado no me mataría ninguno.

Repasamos plazas y el maestro señala que no fue a Barcelona porque fue a Francia y eso enfadó a Balañá... De nuevo, sin rencor.
Salen nombres ilustres como un Viti al que no veía presuntuoso, Ostos, Palomo, Camino y muchos toreros que vinieron después. Compañeros para el de San Román pero a los que mide por sus valores humanos.

Maestro, ¿qué le parece que actualmente abunde tanto solo el toro de encaste Domecq?. Su respuesta, con una sonrisa divertida.

Siempre ha habido dos grupos: ricos y pobres. Yo era de los pobres pero he toreado con grandes figuras. Toreé con Viti y Palomo Linares, esa corrida fue buena en Puertollano y me metieron.

Tras señalar que el tercio de varas sigue dependiendo de cada torero y que ahí no se mete hablamos de su período como asesor en el palco de La Caprichosa. No hace falta reconocerle que más de una vez nos enfadó su generosidad en el palco. Una mirada deja claro que sabe por dónde íbamos al preguntar y el torero responde divertido y honesto.

Me he querido ir varias veces pero no me dejan. Yo no soy un déspota, yo veía a compañeros y amigos y no era capaz de negarles nada. Le decía al presidente, !dale la oreja, dásela!. Yo también he sido torero.

Ante esa respuesta, poco se puede decir. Cree que ahora hay menos emoción y mientras apura el café nos comparte la tarde más peculiar, por el lugar, de su carrera.

Toreé en Luanda (Angola). Allí conocí al hombre más alto del mundo, lo llevaban al pobrecito de un lado para otro como una atracción de circo. Allí hice tres paseíllos en festejos que organizaban unos hermanos que eran panaderos. Había mucha afición y se lidiaban toros portugueses. Curiosamente me enteré que cambió el régimen y les dieron 24 hora para irse del país o..., ya sabes.

Para acabar, ¿volvería usted a ser torero si pudiera dar marcha atrás en su vida?. Antes de responder nos mira, mira a un camarero confidente y responde.
Si naciera volvería a ser torero. Yo vivía en Madrid y pasé por la Casa de Campo dónde estaban toreando. Lo vi y dije "eso lo hago yo" y así empezó todo. He disfrutado mucho y he hecho muchos amigos. He sido un privilegiado pese a las cornadas. 

De nuevo responde con naturalidad y sinceridad, sin darse coba. Llega la hora de marcharse porque los churros que están ya guardados en una bolsa son esperados en casa del maestro. No paga, ni pagamos, y nos vamos sin saber quién ha pagado. Raúl nos explica que esto es siempre así y nos presenta a unos amigos que son ejemplos de todo lo mucho que conquistó en su vida.

El camarero le recuerda como una gran persona, un amigo y Raúl sonríe feliz. Un hombre bueno que ha dejado en Talavera la impronta de un torero pero sobre todo la impronta de un gran corazón.

A los talaveranos nos marcó, el torero al que oímos con ese tono local y conocido a nuestros abuelos y cuya bohemia nos lleva a una España y una Talavera en la que el toreo era algo más que pegar pases.

Nos marchamos reconociendo que no siempre fuimos justos con él pero satisfechos de haber conocido un poco más a un torero inolvidable. 

Fuente:https://www.blogger.com/blogin.gblogspotURL=http://banderillasnegras.blogspot.pe/2016/01/hablamos-con-raul-sanchez.html

lunes, noviembre 06, 2017

ACHO : PRIMERA DE FERIA, NOVILLADA IMPRESENTABLE

Protestados de salida, impresentables para Acho "plaza de primera", el encierro de Daniel Ruiz que ofreció el consorcio Casa Toreros Perú, con el guarismo 4 en la paletilla derecha que delataban a todas luces su condición de NOVILLOS. Escasos de presencia y sospechosos de pitones, un bodrio de corrida

Alternaron el eterno Enrique Ponce, y los peruano Andrés Roca Rey y Joaquín Galdós. 

Enrique Ponce
Al primero de la tarde, lo recibe en una suerte de doblones, es puesto al relance y recibe un miserable picotacito. Inicio de faena basada en derechazos despegados a un ejemplar escaso de fuerzas y nula transmisión. Ausencia absoluta de naturales. Estocada trasera. 
El magisterio del Pico, persécula seculorum 
A su segundo (4to de la tarde), lo recibe con lances de tanteo que lo hacen rodar por los suelos. Simulacro de lo que algún día fue la dignísima suerte de varas, ante la total indiferencia del cabeza privilegiada de la tauromaquia y hasta dicen figurón del toreo. Rueda nuevamente por los suelos en la suerte de banderillas. Vuelve a rodar  al inicio de faena de muleta y esta vez el enfermero se muestra colaborador con el inválido Ruiz, ayudándolo a incorporarse hasta en dos oportunidades, que esta vez tampoco podía dejar de fungir de enfermero. Lo cierto es que esta vez hasta sus fieles adeptos de siempre se aburrieron de sus artes resucitadoras.  Estocada delantera, aviso.
El enfermero Ponce en acción

Andrés Roca Rey
En el segundo novillo de la tarde, bochornosa suerte de varas en la que el picador persigue al animal para simular la suerte de varas. En el llamado quite de una suerte inexistente, mantazos  por arriba y por abajo, Chicuelina desprendida y vistosa Gaonera. Tercio de banderillas para el olvido. Con la muleta, empiezan las maromas, pases cambiados y recortes.  Naturales despegados y sin ligar a un animal que termina rajándose; suena inmerecidamente la música marcial. Tremendismo en tablas, faena sin estructura que el público jalea. Bernardinas en puerta de chiqueros. Espada caída de efecto fulminante y oreja al grito de Perú al mundial. 
La decadencia del toreo a capote 1
La decadencia del toreo a capote 2
En su segundo (5to de la tarde), otro animalejo impresentable para Acho, la que dice ser su plaza. El picador de reserva termina señalando sin enterarse. Quite kamikaze de una suerte inexistente de varas a base de mantazos. Manoletinas a 100 Km/h. Derechazos codilleando sin rematar con el de pecho. Faena sin mando aprovechando el viaje. Suena la música para el jaleo de derechazos sin ton ni son, fuera de cacho y con mucho arresto. Pases invertidos de la casa, todo vale con tal de alegrar al personal. Arrimón, enganchones y mucho valor ante colaborador novillo. Dos pinchazos y estocada fulminante.
Maromas y otras artes 1
Maromas y otras artes 2
Joaquín Galdós
A su primer novillo  (3ro de la tarde)  Galdós lo pone al caballo para una suerte absolutamente simulada. Quite vistoso. En banderillas, providencial quite a Darcy Tamayo. Inicia con serie de naturales ligados y con hondura. A considerable distancia cita al natural de frente y dando el medio pecho como mandan los cánones, liga los naturales y suena la música. Trincherazo de cartel. Redondo invertido. Continúan la tanda de naturales ligados a un animal que ya le pide la muerte. Estocada  tendida. Oreja con fuerte petición de segunda.
Joaquin Galdós al natural
Su segundo novillo terciadito (6to de la tarde), pierde las manos al salir del simulacro de varas. Doblones aseados con los que se lleva a los medios al novillo. Serie de derechazos citando de lejos y dando el medio pecho. Deja interesante nociones de toreo ligando al natural, intercalando con derechazos. Estoconazo  y a cobrar dos orejas.
Citando de lejos

Y aprovechamos para recordarle al inefable Daniel Ruiz, que el encaste mayoritario huye de la suerte de varas, que es la que en definitiva mide la BRAVURA.

Pocho Paccini Bustos.

domingo, noviembre 05, 2017

Maneras de tentar. Una, para el ganadero, y otra, para servir al torero. Una, con rigor, y otra, con vistas al negoció.

"LA MEDIDA DE LA CASTA.- ...No hay otra fórmula conocida que la pelea del toro en el caballo. Ahí en el patio de caballos, tenemos la auténtica medida de la casta: el caballo y el brazo del picador."

LIBROS DE GANADERÍA : LAS NOTAS Y LAS TIENTAS
"Ya hemos hablado varias veces de la importancia que tienen los libros en las ganaderías de bravo,  cuando se llevan con rigor y sinceridad.
En los libros está la historia de la ganadería con todos sus por menores, y si éstos son fidedignos el ganadero encontrará allí en cualquier momento la solución a los problemas de genética o bravura que pueden planteársele. Si las circunstancias aconsejan postergar la bravura en beneficio de la suavidad "comercial" bastará con repasar el historial de las vacas que se mantengan en una linea “dulce” y usarlas como base, sacando de ellas los sementales que han de marcar la nueva línea.
Por el contrario, si la ganadería está “apagada” y el mal juego de los toros en el caballo o su reservonería en la muleta necesitan un refresco de sangre brava, el ganadero encontrará en los “libros” las vacas de buena nota con el caballo qué, a su vez, dieron toros de sobresaliente pelea en el tercio de varas. Entonces buscará en esta "reserva de casta” que debe haber en todas las dehesas, esa sangre "alegre” que necesita para que sus toros no salgan mansos o deslucidos.
¿Pero se llevan todos los libros con sinceridad? ¿Se hacen las tientas con rigor? ¿Se le pone nota de brava a la vaca que realmente lo es? ¿Se desecha sin sentimentalismos?
Ahí está el secreto. Y ahí también la paradoja de que muchos libros no son el auténtico historial de un hierro, sino una versión apasionada del ganadero que sin darse cuenta tira piedras a su propio tejado. Porque cuando en el capítulo de vacas aprobadas se da asiento a una que no fue brava más que para la visión apasionada el ganadero (influido por lo que se divirtió el torero en la tienta), ese asiento acarreará una herencia degenerada, que puede, a la larga, variar las características si con las demás hembras se sigue este criterio. Porque muchos piensan que al dejar para madre a una vaca mediana con el caballo y superior con la muleta, sus hijos sacarán necesariamente estas características. Y esto no deja de ser una alegre aventura, porque son muchos los casos en que el hijo hereda únicamente todo lo malo que hizo en varas su madre y absolutamente nada del buen juego que dio para el torero.
Vamos a citar dos ejemplos de tentaderos opuestos: En una ganadería cercana a Madrid vimos hace dos años tentar ocho éralas, de las que dos salieron mansas y seis fueron al caballo desde largo y cuantas veces las pusieron, pero sin recargar en el peto. Para el torero acusaron el mismo tono. Cuando el ganadero hubo cerrado la libreta le pregunté cuántas había aprobado. ¡ Ninguna!—me contestó-—: "Las seis que parecieron buenas tuvieron falta de fijeza".
El ganadero en este caso se dio perfecta cuenta de la trayectoria excesivamente suave que llevaba y de haber dejado para criar a las seis vacas bravas, pero distraídas, es posible que a la larga sus toros dejaran de ser suaves para heredar de esa falta de fijeza y la acometividad de las madres, un revoltijo que acabaría necesariamente en la mansedumbre peligrosa, cien veces más comprometida para el torero que la casta, palabra temida.
En otro tentadero de una divisa postinera, casi siempre “de moda”, salieron, entre cinco vacas, tres de las llamadas “indefinidas”, cumplidoras con el caballo y el torero, pero sin apuntar cualidades ni defectos sobresaliantes. Hubo luego o t r a extraordinariamente brava y codiciosa para la puya y la muleta, que a duras penas pudo sacársela de la plaza, y finalmente otra que cobardeó en el caballo, sin tomar en regla un solo puyazo, pero de excepcional bondad para el torero, aceptando más de cien muletazos sin hacer un extraño.
El ganadero únicamente aprobó esta última y cuando se le preguntaron sus argumentos para desechar la vaca bravísima, contestó:
“—¡Imagínense que sale así un toro en la plazal ¿Quién puede con él? ¡Si un hijo de esta vaca le toca a una figura, lo trae de cabeza y no vuelve a vender una corri- da!...”
¿Cómo se tomaron las notas en los libros? Ahí tienen nuestros lectores dos ejemplos típicos de maneras de tentar. Una, para el ganadero, y otra, para servir al torero. Una, con rigor, y otra, con vistas al negoció. ¿Qué razones haría constar el segundo criador en el historial de la vaca brava que fue al matadero y de la mansa que quedó para simiente? ¿Sería capaz de poner la “M” fatídica a la que fue superior, o la “S” de honor a la que mereció una “M” en el caballo?
Sobre esto se puede contar una anécdota que ocurrió el pasado año hojeando el libro de un ganadero amigo, donde hacía dos años me correspondió en la tienta una érala que fue berreona con el caballo, saliendo siempre suelta y muy suave para la muleta. Por curiosidad busqué en las notas del libro de tienta y encontré: “Pitillera”, número 59; “seis puyazos buenos y superior para el torero”. Nada se decía allí de todas las cosas feas que hizo en su examen de bravura. Así, si un día esta vacada cambiara de dueño, el nuevo ganadero encontraría a “Pitillera” calificada con “B” en el caballo y “S” en la muleta. Datos inexactos que podían inducirlo, por ejemplo, a elegir un hijo que diera buen juego como semental. Entonces ocurriría posiblemente que los nietos salieran “abueleando”, es decir, con las características de “Pitillera”, madre del semental, y en una sola cubrición habría formado un verdadero “gazpacho” del que no se daría cuenta hasta pasados tres o cuatro años, a la vista de los resultados de los productos
Hay casos conocidísimos del semental que deshace una ganadería en sólo dos años, llenando la dehesa de sangre mansa, que luego cuesta muchísimo dinero desechar.
Para deshacer éstos errores es necesario mandar al matadero muchísimas cabezas, si se quiere conservar la pureza. ¿Se comprende ahora la importancia de llevar los libros con orden? Una vaca aprobada indebidamente puede ser madre también indebidamente en un semental que si echa a las vacas sin el aconsejable periodo de prueba, puede tener cincuenta crias cada año. ¿se dan cuenta de la cantidad de descendencia mala que habrá dejado hasta que el ganadero acierte con la causa? Y si el ganadero no anda bien de dinero y se resiste a matar todo lo malo ¿ cuantos años tardará en poner en orden los libros?
La ganadería de bravo española atraviesa un periodo de crisis, y tal vez el origen esté en ese afán de falsear los conceptos que luego pasan a los libros.
Se llama bravo a lo que no lo es y se dice que una vaca o un toro son “molestos” cuando tienen casta. La casta ha pasado a ser término prohibido en el lenguaje ganadero. Cuando a Fulano le sale un toro con casta (un toro que no es bobo), en seguida se corre la especie: “Lo de Fulano sale con mucho genio”... Y los toreros se niegan a ponerse delante.
Pero hemos llegado ya demasiado lejos en esta política de echarle agua mansa a la bravura, y cuando sale una novillada brava (para más encomio en período de prueba), todo el mundo se maravilla del poder, alegría y codicia que ya teníamos olvidados. Y se maravillan también que los toreros no sean capaces de hacerle faena a esos novillos que no tenían de particular nada más que eso, ¡bravura!
Hora es ya de rectificar señores ganaderos. Si colocan en al libro de toros el calificativo dee “cumplió” al que tomó un puyazo, ¡un solo puyazo!, ¿qué habrían puesto en sus libros de estos novillos, derribando con clase y tomando después tres puyazos sin abrir la boca?...
Estamos sacando las cosas de madre. Pero no olvidemos que, aparte de estos alardes comerciales, debe imperar ese refrán de “las cuentas claras”. No olvidemos tampoco que siguiendo unos cuantos años más con esta política de llamar bravo a lo que toda la vida hemos tenido por manso, llegará un día en que la realidad se im- pondrá a las modas, y aunque los libros hablen de “orejas cortadas”, la verdadera sangre brava acabará “desapareciendo”.
Bien está que quiera condescenderse con ciertas exigencias del mercado, pero es necesario respetar la seriedad de las tientas y de los libros.
Alfonso NAVALÓN

Fuente : Semanario gráfico de los toros El Ruedo. Año XXI. Madrid, 28 de marzo de 1967. Numero 1188.

miércoles, octubre 25, 2017

AFIRMABA "CONCHITA" CINTRÓN, SOBRE LA CORRUPCIÓN TAURINA


Monopolios, chantajes, drogas, sobornos, procesos ilícitos, corte de pitones, limitaciones de quites, la ausencia de sorteo. En una palabra corrupción.
No es de hoy. Es desde que el dinero empezó a rodar por los callejones y patios de cuadrillas. Es desde que el ganadero, base de la fiesta de toros, es el último en el escalafón de la jerarquía taurina. No manda nada, y para no comerse a sus toros con patatas tiene que sujetarse a un público que no sabe aquilatar lo que ve.... porque no es aficionado. Y tiene que entregarse a las exigencias de los apoderados, que a su vez "cuidan" a sus figuras, porque en la cama no les dan dinero. Por su parte, los apoderados están a las órdenes de los empresarios. A no ser que representen los intereses de un mandón de taquillas.  A  no ser que el empresario sea parte de un "trust". Entonces vuelven a cambiarse los papeles. Todo es de opereta.
Y se mantiene a flote gracias a la facilidad con que se crean ídolos de barro, amamantados con propaganda y mantenidos con plumas que no saben lo que escriben o son sencillamente deshonestos.  
Dicen que los ganaderos crían toros comerciales.Los crían, sí, porque el público, los apoderados,las empresas y los toreros lo exigen. (por supuesto, generalizo;no estamos aquí para referirnos a pocas y honrosas excepciones). Y venga a rodar el dinero, hecho una bola de nieve que aumenta conforme pasa por plazas, de feria en feria,recogiendo orejitas para la bola de intereses. ¿Y qué decir de los trofeos estilo Disneylandia?. En nuestro mundito comodín hemos descubierto que es una tontería morirse antes de recoger los laureles. ¿Que antaño se morían de hambre los genios? ¿Que a menudo sucumbían sin conocer el delicioso sonido de las palmas?. ¡Tonterías¡. Hoy somos más sensatos. La consagración de esos tiempos sería imperecedera pero post mortem y de rendimiento nulo. Nosotros hemos instituido consagraciones útiles, estilo Siglo XX, brillantes y coloridos, como el plástico. Y los distribuimos a granel. Hasta suelen haber más premios que premiados. Y eso que hemos inventado a toda clase de "genios". Tenemos a mis Mundo, mis Dueña de Casa, mis Pasta Dentífrica, mis Azafata, etcétera, etcétera. Y damos premio a la mejor vaca lechera, el mejor canario cantador,, el mejor toro de lidia y .....la lista no tiene fin. Y es que nos saca de quicio pensar que en una época tan sabia como la nuestra, pudiera pasar inadvertido un genio.
A todo esto, vivimos en el aire. Inconscientemente estamos navegando con los astronautas, dando maromas sin esfuerzo. Porque no tenemos la noción de la gravedad de las obligaciones a que la nobleza obliga.
Todo lo expuesto sería un mar de facilidad si no existiera la VERDAD. Esa VERDAD que de cuando en cuando sacude el Universo en catástrofe tremebunda, que sirve para recordarnos que NO vivimos en un Edén. Contra ella -la VERDAD- se estrella ahora la bola de conveniencias taurinas. Y están rebotando sus entrañas. Y se está viendo de lo que está hecha y la gente se está alejando de los tendidos. A muchos sorprende la crisis de la fiesta, tan evidente en la reciente temporada española. Pero a otros, que la han visto venir, no les parece raro. En efecto:¿qué tiene de incoherente que se tambalee un espectáculo  edificado sobre un toro que se cae?
                                                                                                 Lisboa, 1972.

Fuente: ¿Porqué vuelven los toreros?.Conchita Cintrón. Editorial Diana México, 1978. pp 156-158

Texto transcrito in extenso del libro citado, gracias a la cortesía de nuestro GRAN amigo Germán  P. Urrutia Campos.