EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de la Ganadería los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. VIC FEZENSAC 2017. Foto : Pocho Paccini Bustos.

domingo, julio 23, 2017

ACHO 2017: "TEMPORADA DOMECQSTICADA"

La empresa mexicana Casa Toreros - Consorcio Perú, ya anunció los carteles de la temporada taurina 2017, de la otrora "Feria de Octubre del Señor de los Milagros" en la Plaza de Acho, "La Plaza más antigua y más importante de América" según señalan en sus anuncios comerciales los empresarios; ofreciendo 5 corridas y una novillada picada fuera del abono, como sigue:

Domingo 29 de octubre. Novillada con picadores. Novillos de La Centinela, para el español Ángel Sánchez, el mexicano Román Martínez y un peruano que no se sabe quién será.

Domingo 5 de noviembre. Toros de Daniel Ruiz, para Enrique Ponce, Andrés Roca Rey y Joaquín Galdós.

Domingo 12 de noviembre. Toros  de La Viña y El Olivar, para Fernando (el hermanísimo) de Andrés Roca Rey,  Joselito Adame  y Juan del Álamo.

Domingo 19 de noviembre. Toros de Santa Rosa de Lima para Manuel Escribano, Paco Ureña y José Garrido.

Domingo 26 de noviembre de 2017.  Sebastián Castella, Ginés Marín y Jesús Enrique Colombo con toros del Puerto de San Lorenzo  (anunciados luego de la publicación de los carteles)

Domingo 3 de diciembre. Toros de García Jiménez para José María Manzanares, Andrés Roca Rey, y el Rafael Serna.

Lo novedoso de esta feria es que  se confirmarán alternativas, lo que constituye en nuestro concepto una ofensa a la tradición de Acho, lo que nos compara  con Quito y Bogotá. Este artilugio no es más que un cuento para que los figurines de Castella y Manzanares no vayan por delante y con el apoyo incondicional de la autoridad rímense.

Lo que ya no es novedad, son las ganaderías españolas de saldo  que se lidiarán en Acho. Daniel Ruiz vende de acuerdo al dinero que ofertan las empresas y si carecen de trapío es culpa del comprador. Lo de Matilla es a modo de las figuras, colaboradores y obedientes . La Viña - Paiján - El Olivar, es de todas las sangres y es un misterio. Se dice que los Vázquez presumen  tener Santa Coloma vía Paco Camino, Parladé, Domecq y rezagos de la antigua Viña de procedencia Conde de la Corte - Parladé y más Domecq vía Huagrahuasi [Cobos] y que llevan por separado a los tres hierros en sus "extensas" dehesas. Lo de Santa Rosa es Domecq vía Torrestrella y en las dos novilladas  y un toro de remplazo en que se las pudo ver en Acho las temporadas pasadas, se constató que su falta de fuerzas y un punto de mansedumbre los torna defensivos y confunden al público indocto en la materia. Finalmente, luego de la apertura de la venta del abono se anuncia que la cuarta corrida será con Atanacios - Lisardos   del Puerto de San Lorenzo, lo cual no es garantía de nada si nos remitimos a su presentación de este año en la  Corrida de la Prensa de la Plaza de las Ventas: todos sin casta y sin fuerza, un desfile de inválidos y mal presentados.

Esperemos que a diferencia de la pasada feria, este año no salgan toretes con el guarismo del cuatro que delata que son utreros. Aunque, no nos extrañaría que  los remarquen con el silencio cómplice de la autoridad y la pseudo prensa taurina; y con el beneplácito de la "entendida" afición limeña.

Está comprobado por estudios hechos por José Ramón Caballero de la Calle, albéitar de la Universidad de Castilla la Mancha y de Ciudad Real con reses lidiadas en Madrid en cuatro temporadas que un toro de 500 Kg. da en canal 300 Kg. y uno de 400 Kg.  da 240 Kg. En Acho los comerciantes pagan en canal por 220 Kg o 200 Kg  y algunas veces 250 Kg es el promedio y el fraude con el peso que se anuncia en las pizarras de la plaza salta a la vista. En plazas de primera de España el promedio en canal es de 340 a 360 Kg o algo más.

En cuanto a los toreros: Fernando Roca Rey tiene como tres años que no torea y dudamos que se ponga a punto en lo que falta para su actuación, además ya tuvo varias oportunidades demostrando la existencia de la nada. Hubiera sido más atinado que  repitiera Joaquín Galdos, que también es del gusto de cierta parte de la afición peruana que no es del todo adicta al toreo arrebatado, tremendista y mucho valor de Andrés Roca Rey, pero seguro han pesado más los condicionamientos filiales. Joselito Adame ya no tiene más que mostrar salvo su repertorio capotero, ya que torea en línea y desperdicia embestidas, y últimamente hasta tiene que apelar a la acrobacia  circenses como entrar a matar sin muleta para llamar la atención e implorar orejas, su pertenencia a la FIT lo convierte en colaborador de la empresa. A Rafaél Serna lo apodera la empresa y demostró en la presente temporada española que no va a nada y no se justifica su inclusión en Acho. Jesús Colombo tiene a favor el valor, una ambición por llegar a ser figura, pero está con poco rodaje para la alternativa que iba a ser recién el 2018. Gines Marín tiene empaque y puede llegar a ser importante, se dice que ya empezó a ser el nuevo revulsivo. José Garrido va con la hierba en la boca y le han cerrado las puertas en las grandes ferias y puede abrirse paso desde América. Paco Ureña, siempre es esperado en las ferias importantes por la hondura de su toreo frente a encastes no comerciales, lamentablemente en Acho será la excepción. De Enrique Ponce, quien comparece por enésima vez en Acho no podemos negar que tiene empaque y torería, pero no siempre liga sino hilvana con su consabido tranquillo, su toreo carece de profundidad que justamente dota de grandeza al toreo. Se saca los toros por fuera, no remata el pase detrás de la cadera, torea con el pico porque según su evangelio, "es imposible torear con la panza de la muleta", con sus virtudes de enfermero soba tanto a los toros que de aburridos acaban embistiendo. De los avisos, en la historia está que son sinónimo de fracaso, pero sus adulones no señalan sus defectos, ni denuncian  sus abusos, por contra le dan coba, lo jalean y hasta le  dicen "eres el número uno". Lo cierto es que vive de lo que fue y que nadie le niega, pero otra cosa es lo que hace, exige y torea hoy en día, nos referimos por ejemplo a los becerros desmochados de Adolfo que toreó en el homenaje a Victor Barrio en Teruel. De Castella, no esperamos mucho pues su toreo se reduce a ahogar a los toros encimándolos. A Manuel Escribano, se le esperaba como agua de mayo la pasada feria, tras el auto indulto de "cobradiezmos", pero su lamentable percance posterior parece que le ha impedido recuperarse del todo esta temporada.  Manzanares hijo, goza de la simpatía de gran parte de la afición peruana, pero componer la figura sin hondura en el toreo, es como el toreo de salón, mucho empaque y poca emoción.  

Una vez más  lo que ofrece la empresa que regenta la Plaza de Acho, no termina siendo del gusto de un importante sector de la afición peruana, en la que nos incluimos (a la que llaman "derrotistas", "amargados", "reventaderos", "antitaurinos", "antisistema"), que considera que la fiesta no solo es de toreros, sino principalmente y fundamentalmente de toros, y que por lo menos se deberían dar un par de corridas de encastes distintos al edulcorado y predominante Domecq, de comportamientos nada predecibles y por tanto faenas nada soporíferas, que exijan la papeleta a toreros "modestos" pero con suficiente valor y recursos para enfrentar esta clase de encastes, como Alberto Aguilar, Rafaelillo, Fernando Robleño, Octavio Chacón, Alberto Lamelas, Juan Mora, Javier Castaño, Paulita, Curro Díaz entre otros gladiadores que de modestos solo tienen la maquinaria publicitaria en comparación a los figurines de la cima del escalafón. Si el argumento para no traer estos encastes es que los costes de transporte desde España son muy elevados, pues se puede apostar por ganaderías colombianas como Mondoñedo o Mexicanas como Piedras Negras, De Haro, Jaral de Peñas, Zacatepec, que garantizan emoción y no necesariamente festival de orejas.

No está demás recordar lo que con acierto afirma  nuestro amigo Juan Antonio Hernández "Toni" : "El empresario taurino es el máximo responsable de los fraudes que se puedan cometer en su plaza. Él es el que contrata a los toreros destoreadores con sus condiciones, él es el dueño de los toros que se lidian, y él es el que vende ese producto."

"Es necesario recordar también que sólo con el TORO, íntegro, encastado, con poder y bravura se puede defender lo que queda de la fiesta. Sin TORO, no hay futuro."


                                                                            POCHO PACCINI BUSTOS

domingo, julio 16, 2017

TRAPIO, CASTA, BRAVURA, NOBLEZA, FIEREZA y GENIO.

EL TRAPIO
El trapío es la buena presencia de un toro, su gallardía y seriedad, no es cuestión de tamaño, sino del conjunto de rasgos morfológicos externos, actitudes y reacciones palpables a simple vista.

El trapío debe expresar el prototipo racial del toro de lidia,  a la hora de apreciar el trapío de un toro hay que conocer las características morfológicas del encaste que procede y podremos aseverar que un toro tiene trapío cuando sus rasgos morfológicos externos coincidan fielmente con el fenotipo del encaste al que pertenezca. Otro factor a tener en cuenta, aunque no determinante es la edad, la edad da seriedad en la mirada y esa seriedad forma parte del trapío.

Trapío también es armonía, buenas proporciones y nunca significa amplitud ni basteza. Si bien el trapío, como decimos, lo da la armonía y las proporciones, los dos rasgos fundamentales y que imprimen más o menos trapío, a mi juicio, han de ser los cuernos, bien colocados, simétricos y puntiagudos y la mirada, esa mirada que impone respeto y admiración. 

Cuando un Toro salta al albero y causa admiración por su presencia y miedo por su comportamiento, es el Toro con el trapío perfecto.

CASTA
La casta a diferencia de la bravura si es condición innata de algunos bovinos y al contrario de la bravura parece que la selección últimamente se inclina más por restar casta para añadir nobleza y de alguna manera esto es adulterar la condición del Toro de lidia.

La casta es el poder de combatividad que debe poseer el toro de lidia, por lo tanto la casta puede estar presente tanto en la bravura como en la mansedumbre. Un Toro puede combatir con más o menos codicia, con más o menos humillación, puede ir a más en mayor o menor medida, incluso puede rajarse en un momento determinado, pero no por ser más bravo puede tener más poder, el poder en lo que haga un Toro, para bien o para mal, es el indicador de la casta.

Un toro de casta hace cosas que gustan. Se admira su nervio, como embiste en determinado momento, pero de pronto se raja, su embestida se vuelve incierta, se aquerencia. Al principio va como un tren a cualquier parte y, sin saber el porqué, se va a tablas cuando menos se espera, éste sería el ejemplo de un Toro manso pero con casta. Si a la casta, al poder de combatividad,  a esa sensación de no ser un animal creado para embestir, le sumamos los conceptos  que engloba la bravura estaríamos hablando de un Toro excepcional. La casta por lo tanto es el concepto base del Toro de lidia. Si a ese Toro bravo no le añadimos buenas dosis de casta estamos a un paso de que la bravura como tal degenere en excesiva nobleza y eso acarrea inmovilidad, falta de combatividad y, lo más importante falta de emoción y, recordemos que, sin emoción se acaba la Fiesta.

BRAVURA
La Bravura es magia, magia, sin duda, creada por el hombre. A diferencia de la casta, la bravura no fue condición innata de los Toros de lidia, la bravura la creó el hombre tras muchos años de selección.

Cuando un becerro manso está recién nacido en el campo, alejado de su madre y es atacado por las alimañas, su instinto animal le hace huir, sabe que enfrentándose a su enemigo tiene la batalla perdida y su única defensa es la huida, sin embargo el becerro bravo le plantará cara y será capaz de morir atacando, está “mutación”, en el comportamiento de los bovinos, ha sido creada por el hombre tras dura selección y esto es, ni más ni menos, la bravura.

La bravura innata era defensiva, la seleccionada es de ataque. La bravura es defender la vida atacando y yendo a más cuanto más dura sea la pelea y el castigo. ¿Qué especie de todo el reino animal sería capaz de ir a más después de recibir tres puyazos?, esa es la magia de la bravura.

La bravura es codicia, prontitud, venirse de largo, fijeza, temple, galope, humillación, no dolerse y se venirse arriba en el castigo y esto es sinónimo de nobleza, por tanto siempre ira ligada la bravura a la nobleza.
NOBLEZA
La nobleza en un Toro no cabe duda que la ha aportado la mano del hombre. La nobleza ha sido el ingrediente fundamental que el hombre aportó a la bravura del Toro para que éste se convirtiera en toreable. Este ingrediente se ha ido añadiendo conforme a la evolución de la tauromaquia y las exigencias de cada momento que ha atravesado la Fiesta. Nobleza es sinónimo de obediencia, los nobles eran los que juraban obediencia a sus Reyes, nobleza es sinónimo de acatamiento de órdenes.

La nobleza en un toro significa que el animal ha de ir y hacer lo que el torero le ordene y cuando él se lo ordene y que no tenga reacciones imprevistas porque entonces, si se reacciona de manera instintiva se están cumpliendo las órdenes del lidiador y, recordemos, los nobles juraban obediencia, para opinar y maniobrar necesitaban la aprobación del Rey.

Por lo tanto la nobleza en exceso es dañina para la fiesta porque, de alguna manera, estamos restando peligro al matador y esto conlleva la falta de emoción.

FIEREZA
Fiereza como tal no es aplicable al Toro de lidia, fieros son algunos depredadores salvajes que jamás fueron sometidos en su comportamiento por ningún otro animal.

La Fiereza en un Toro es la dureza, la dureza en todo lo que realiza, la dureza a la hora de embestir, quizá haciéndolo con brutalidad, la dureza a la hora de ser sometido, la dureza debajo del peto, atacando al caballo de manera más o menos brava, con mayor o menor codicia, pero siempre con poder, la dureza para morir, vendiendo cara su muerte. La fiereza es la virtud de un toro por la cual le cuesta mucho someterse a su lidiador y cuando lo hace, se somete de manera agresiva y enconada. Es verdad que el Toro fiero puede ser también a su vez noble y bravo esta conjunción en definitiva es la casta y es lo que verdaderamente ha de tener el Toro bravo para que esta Fiesta jamás decaiga.

GENIO
El genio es definido por muchos como casta mala, o sea la degeneración de la bravura en reservas a la hora de embestir y reacciones imprevistas y molestas para el torero.

El genio es la casta no depurada, es la movilidad incomoda, es, en ocasiones defenderse con ventajas, esperando reacciones del matador para luego reaccionar de manera inesperada. El genio es difícil de domeñar y hace pasar malos ratos a los toreros, de alguna manera el genio sería el antónimo de la nobleza. Si la casta es necesaria, el genio es necesario porque, no cabe duda que el genio deriva de la casta. La casta puede derivar en buena o mala, si es buena será bravura y si es mala será genio.

Este artículo sirve de anexo a uno publicado anteriormente en este blog, donde se intentaba diferenciar dos conceptos taurinos que a menudo pueden llevar a confusión, artículo titulado  "Casta y Bravura"

lunes, julio 10, 2017

Suerte de Varas Vic Fezensac, 4 Juin 2017


"Tesugo", Nº 678 (10-2012) Ganadería de Palha. Primero del lote de Alberto Aguilar. Segunda entrada al caballo del picador Francisco Javier Sánchez Morán.
FOTOS: Pocho Paccini Bustos.