EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de la Ganadería los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. Corrida Concurso VIC FEZENSAC 2017. Foto : Pocho Paccini Bustos.

viernes, octubre 22, 2021

CUENTOS DEL VIEJO MAYORAL: Historia de "DIANO" de VICENTE MARTÍNEZ

 "Si cruzo con un toro escogido en tienta y la cruza no me resulta...seguiré sin saber si la culpa es del toro traído de fuera o de mis vacas. En cambio, como el "DIANO" .... es un buen raceador, si la cruza no liga, ya no hay incógnita posible y mando todas las vacas al matadero...."

Nos disponíamos a regresar a Colmenar. Estábamos delante de la casa de "El Soto", ya subidos a caballo, diciendo esas cosas que se ocurren a última hora, cuando el guarda - que se las daba de gracioso - salió con una de sus ocurrencias.
- Miren, miren hacia "La Manigua"... "pa" que luego digan que no hay fantasmas!
En efecto, echando la vista en aquella dirección, vimos algo extraño que relucía mucho al sol poniente y que caminando de prisa, se tapaba y destapaba entre las matas de fresno. Uno de los vaqueros dijo:
- Es un caballo tirando de una bicicleta.
- Un poquito de formalidad¡¡¡  - le contesté yo.
Entonces tu padre me mandó que me adelantase a ver qué era aquello. Piqué espuelas a mi yegua y salí a galope; a mí me espoleaba la curiosidad. Y cuando ya me iba acercando...
- Eh¡¡¡ El del coche¡¡¡ Mucho cuidado, que a su izquierdo hay una talla!!!!
Un señor, montado en un tílburi, coche desconocido en todos estos contornos, iba viendo vaca por vaca, como si fuera a pie, sin reparar mucho por donde se metía.
Al sentir mis voces giró en redondo y vino a mi encuentro.
- Señor marqués!!! - le dije - Quién se podria figurar que anduviera usted por aquí ?
Nos saludamos como antiguos conocidos que éramos. Me preguntó por el señorito, y le dije que casualmente estaba en la finca y que no tardaría en llegar. 
- Pues llevo un buen rato buscando al  "DIANO" y no consigo encontrarlo.
-Dificilillo es el asunto. Porque no está aquí, sino en "Santillana".
- Y queda "eso" muy lejos?
- No, pero para el caso como si lo estuviese, ya que no hay tarde disponible. Otro día lo verá usted.
- Yo sabía que teníais aquí las vacas paridas y me figuré que esto sería el lote del famoso toro. En cambio, he visto uno con el hierro de Parladé. 
- Y no le ha dado un susto?...Porque tiene malas pulgas...
- Es el "Vinagrero" ?
Quía! Ese es un alma cándida. Se trata del "Ramito", que es más joven y con peor "chimenea".
- Entonces eché el paseo en balde. Cuando he visto a ese "pájaro" ya me temía que con él no estuviera el semental anciano.
- Aquí cada piara tiene su toro, para que no haya dudas luego.
En esto, llegaba tu padre...
- Querido Julián! Estoy inspeccionando su ganadería!
En nuestra casa puede hacer lo que guste, con toda libertad... Que tal le va al amigo Villagodio?
Y le contó los propósitos de su viaje, que habían resultado fallidos.
- Con el deseo que tengo yo de ver ese toro!
- Pues crea que ya casi no merece la pena. No es ni sombra de lo que fue. Está viejo?
- Hecho una ruina. Sin morrillo, con canas, pelado a trechos, con los cuernos romos, con un tumor en el primer 3 de su número 33, con mucha badana... Parece un buey del carro.
- Qué interesante es todo eso!!!!
- Si me hubiera usted avisado, le habríamos sacado al camino.
- Se me ocurrió de pronto la idea del viaje. El proyecto de hacerle no es de ayer... Habrá agua fresca en el caserío?
- Está deliciosa: la acabo de tomar y es quizá lo único que puedo ofrecerle.
- Pues dé su caballo al vaquero y suba al coche. Vamos a probar esa riquísima agua y luego le dejo en su casa al pasar por el pueblo.
Sentados en la mesita del comedor colocada frente a la reja grande, el marqués entre sorbo y sorbo, le dijo a tu padre:
- Mire Julián, el verdadero objeto de mi venida es comprar el "Diano".
- Pero... Se vende?
-Yo creo se debe vender. A ustedes ya no le hace ninguna falta. La ganadería está transformada por completo y, a mayor abundamiento, parece que los dos parladés han resultado verdaderos continuadores de la obra. En cambio, yo estoy firmemente decidido a cruzar mi vacada.
- Muy bien pensado. Santa Coloma, cuya ganadería es la de moda, le venderá con mucho gusto un eral.
- No puede ser, por lo que ahora le diré. Mis toros no salen buenos, si hemos de creer a los matadores. Sin embargo, yo estimo que las vacas muy apuradas en la tienta son superiores. Puede consistir entonces el fallo en los sementales que vengo echando, o quizá esté la razón en que siendo las vacas bravas, por el motivo que sea, paren hijos de peor condición.
- Y que tiene que ver el "DIANO" con todo eso?
- Déjeme usted acabar. Si cruzo con un toro escogido en tienta y la cruza no me resulta...
- Porque no va resultar?
- ...Seguiré sin saber si la culpa es del toro traído de fuera o de mis vacas. En cambio, como el "DIANO" tiene sobradísimamente demostrado que es un buen raceador, si la cruza no liga, ya no hay incógnita posible y mando todas las vacas al matadero. Como ve, el asunto está bien estudiado y usted no puede negarse a facilitar la experiencia.
- Pues lo siento mucho, marqués. Pero del "DIANO" yo no pienso deshacerme nunca.
- Le advierto que estoy dispuesto a pagar por él lo que les costase en 1904...
 No es en ese año cuando lo adquirieron?
- No crea usted que fue una exageración, ni mucho menos, lo que se pagó por él.
- Bien. Voy a hablar más claro. Pagaré por el toro sin <<regatear>> lo que usted me pida... Entendido?
- No puedo, aparte de otras consideraciones, aceptar su proposición porque sería un verdadero timo por mi parte. El toro - ahora si que siento que no le haya visto - está acabado, tiene diecisiete años cumplidos. Posiblemente ni llegaría vivo a Zamora.
- Eso no es cuenta de usted. Aquí mismo se encajona y antes le pago. Si se muere en el camino, mala suerte.
Tanto insistió que tu padre, ya no sabiendo qué contestar, le dijo que la mayor partícipe de la ganadería era su tía Vicenta, la que vivía de las dos hijas de don Vicente Martínez, y que nada podía hacerse sin contar con ella.
- Pues muy bien. Las mujeres suelen tener otra manera de enfocar los asuntos, más desapasionada que la nuestra. Tenga usted la bondad de consultarla, o si lo prefiere, iré yo mismo a visitar a esa señora. Estoy seguro de que accederá.
 Tu padre estaba bien cierto de lo contrario, pero como se había comprometido a consultar, no quiso dejar de hacerlo. Su tía le contestó muy extrañada: Ya sabes que tienes carta blanca  para proceder como quieras en el asunto de la ganadería. Pero te agradezco que esta vez no hayas resuelto sin consultarme, porque mi deseo es que ese toro se muera de viejo en casa... Es lo menos que podemos hacer con el pobre  "DIANO" !!!
- Estaba seguro que ese sería tu parecer, que coincide con el mío, pero como Villagodio insistió tantísimo, he querido reforzar mi petición, o sea mi negativa rotunda, preguntándote sobre el particular.
El marqués, cuando se desengañó totalmente, compró un semental de Santa Coloma, pero la cruza no resultó, y habiendo muerto al poco tiempo, su viuda vendió la ganadería a Ignacio Sánchez, de Salamanca, el cual luego la cedió a un señor de Valladolid que se llamaba Pimentel.

Y una noche muy cruda de enero de 1920 murió el "DIANO" en el <<Cierro de la Parra>>. Su cabeza muy mal disecada por cierto, estuvo durante muchos días expuesta en el escaparate de "El Alfombrista", donde hoy está el bar Regio. Se quiso curtir la piel entera, pero se cuarteó por todos los sitios. Algún periódico taurino llegó a publicar la esquela de defunción. Me parece que fue "The Times", que dirigía don Isidro Amorós. Como el famoso toro iba con el siglo, tenía veinte años, y en el tiempo que vivió tuvo 756 hijos, entre machos y hembras, como dice ese cuadro que está en el despacho de tu casa, que yo tengo bien visto, porque cae enfrente a la silla en que me siento todas las noches...

Fuente:  transcrito in extenso del semanario gráfico de los toros:  El Ruedo. Año XII.
Cortesía de Germán Urrutia Campos.

viernes, octubre 15, 2021

ACHO 1967: CUANDO PACO CAMINO FUE ENCARCELADO

 

 “Estoy desolado; esta ha sido la peor tarde de mi vida». «...salió el quinto toro «Alpinero» rematadamente manso y pedí que me lo cambiasen. Salió «Actor» y era peor y por fin salió «Precioso», que de precioso nada, y no tardé en darme cuenta de que estaba toreado. No obstante lo habría matado si no llega a ser por la lluvia de almohadillas y hasta de botellas.”

                                                

Un lleno de bandera y un escándalo mayúsculo fueron las notas saltantes de la tercera corrida de la Feria Limeña del Señor de los Milagros que se celebró en la Plaza de Acho el 29 de octubre de 1967. El lleno fue por la reaparicáón del Viti, que en Lima goza de un cartel envidiable.  Y el escándalo corrió a cargo del joven maestro Paco Camino, quien se negó a matar un toro sin justificación de ninguna especie.

Se lidiaron cinco toros de la ganadería Yéncala y uno de La Viña. Los de Yéncala sacaron las mismas caracterísiticas de siempre: duros, movidos de cabeza, con nervio y sumamente incómodos para lidiarlos; acudieron con mucha fuerza a los piqueros, dando tumbos aparatosos, pero algunos salían de estampida apenas sentían el castigo. El mejor lote, es decir, el más lidiable, fue el de Curro Girón, quien supo sacar un gran partido a sus dos enemigos.

PACO CAMINO

Paco Camino tuvo una tarde gris. Su primero, que fue muy castigado con la pica, llegó en malas condiciones al úl timo tercio y no había lugar a faena.

Su segundo, un manso perdido, volvió a los corrales, saliendo en su reemplazo uno de La Viña, insignificante, que motivó fuertes protestas. Como, además, era manso también volvió a los corrales, saliendo otro de La Viña, con edad, peso y trapío y además, muy bien puesto de pitones; el bicho era astifino y destrozó los capotes en forma impresionante; Paco Camino no se confió en ningún instante y sólo se limitó a torearlo por la cara con el capote. 

                                            

Con la muleta dio dos trapazos por la cara y se perfiló para matar. Esto provocó airadas protestas. Entrando mal pinchó dos veces y, como la bronca era imponente y el ruedo se cubrió de almohadillas, el matador ordenó a su banderillero retirarse y ambos se marcharon al callejón, devolviendo los trastos de matar y negándose a ir al toro. 

Esa era la entendida afición  de Acho, no la de hogaño que es indocta y complaciente

La protesta fue enorme. El público de pie mostró su desagrado y la autoridad ordenó a la Policía detener al matador. Fue conducido y custodiado por el callejón rumbo a la enfermería. Y el toro permaneció en el ruedo hasta que se tocaron los tres avisos y volvió vivo a los corrales, en medio de una bronca imponente como se acostumbra en Acho cuando al respetable se le embauca.                                          

Por orden del Juez de Espectáculos del Rimac, el matador Paco Camino fue conducido de grado fuerza a la Comisaría del Distrito y detenido por 24 horas, siendo multado con la cantidad de 10,000 Soles. 

CURRO GIRÓN 

Regresaba a Lima Curro Girón, y esta vez lo encontramos más puesto con el toro, más calmado en su toreo y con el mismo valor de siempre. En sus dos toros realizó variadas, bellas y valerosas faenas, no pudiendo coronar la primera con el estoque, por lo que perdió las orejas. En cambio, en su segundo después de una gran faena, que el público aclamó de pie, la remató con una gran estocada, cortando las dos orejas y el rabo a su enemigo.

Ceñido natural de Curro Girón

Banderilleó a sus dos toros, dejando siempre los palos en todo lo alto, y realizó bellos quites, que fueron muy aplaudidos. En resumen, una tarde completa de Curro, quien, por recibir un fuerte golpe en un pie, tuvo que pasar a la en fermería daspués de muerto su segundo enemigo, dando lugar a que su banderillero Félix Rivera fuera quien diera la vuelta al ruedo con las orejas y rabo de su enemigo. 

EL VITI

Una continua ovación escuchó El Viti desde que hizo el paseillo hasta que abandonó la plaza de Acho en la tarde de su reaparición en Lima. En su primero al que toreó muy bien con el capote, le hizo una bella y valerosa faena de mu leta con pases ceñidos y artísticos al son de la música. Hubo naturales, de pecho y derechazos enormes. El público aclamó al espada y éste, entrando a matar con todas las de la Ley, dejó un estoconazo que tumba ai de Yéncala sin puntilla. Ovación grande, corte de una oreja y vuelta al ruedo recogiendo prendas. 

La media belmontiana de SM El Viti

Su segundo, un manso y peligroso pupilo de esta ganadería, tenía una fuerza grande ya que propinó sendos tumbos a los picadore. Trató de sujetarlo para uego comer muy bien la nano en una serie de valerosos pases; no acierta con la espada, pero al caer el bicho la ovación para El Viti es enorme, que le acompaña hasta que el espada abandona el ruedo de Acho. 

Los testigos del escándalo y bronca

LAS 24 HORAS DE ARRESTO DE PACO CAMINO

A los toreros mediocres les echan los toros al corral, cuando por falta de ciencia, de recursos, y de decisión, no consiguen matar un toro en el tiempo reglamentario. Los toreros de tronío, ayer y también hoy, se permiten el lujo de decir que «nones» a la hora de la verdad, y dejan pasar el tiempo reglamentario, escondiditos en el callejóny suponemos haciéndoseles esos minutos los más largos de su vida, mientras que la bronca arrecia. 

HORA H : ALMOHADILLAS Y BOTELLAS EN EL RUEDO 

SaIio el quinto de la tarde en la plaza de Lima y el refrán quedó por los suelos. ¡Pues si que hubo quinto malo!, manso y todos los demás adjetivos peyorativos. Así lo reconoce el público y la presidencia, y es sustituido por otro... peor. El de Camas que lo ha trasteado y ha visto las pérfidas intenciones del morlaco, trata de pasaportarlo después de un breve trasteo. El respetable se enfada y deja de ser respetable. Inunda el ruedo de almohadillas con las que tropieza el torero a cada momento. La cosa se pone peligrosa y Camino se refugia en el callejón. Más bronca, el lío, y la Guardia Civil.

                                                   

HORA PRIMA: COMISARÍA DEL RIMAC 

Paco Camino, ya un tanto sosegado, afirma: «Estoy desolado; esta ha sido la peor tarde de mi vida». Y cuenta su versión: «...salió el quinto toro «Alpinero» rematadamente manso y pedí que me lo cambiasen. Salió «Actor» y era peor y por fin salió «Precioso», que de precioso nada, y no tardé en darme cuenta de que estaba toreado. No obstante lo habría matado si no llega a ser por la lluvia de almohadillas y hasta de botellas. 

HORA TERCIA : PACO CAMINO ESTÁ ARRESTADO. 

Se realizan gestiones para que pueda trasladarse al hotel. Median el Cónsul señor Allende Salazar y el Consejero de Embajada señor Caro. También sus compañeros Aparicio y Cordobés y naturalmente el apoderado del torero arrestado, Luis Antonio Martínez. 

Las negociaciones fracasan. Hay que consumir veinticuatro horas de arresto y abonar la multa qqe se establezca. 

HORA QUINTA: CORDOBÉS SUMINISTRA VIVERES Y MANTAS 

Manuel Benítez sale de la comisaría a por «víveres» e impedimentas para acom pañar al compañero y amigo. Cordobés aún dirá a los limeños que se interesan por el «suceso» «Na, que no abandono a Camino hasta que no le levanten las rejas, por algo somos hermanos de sangre». No tardó en volver Manolo con galletas, latas de conservas, mantas, ropas de abrigo y seguramente un buen pisco de la tierra. Paco Camino, que había estado un poco nervioso hasta entonces, empieza a tranquilizarse. En la calle todavía permanece mucha gente esperando que todos se marchen a sus casas cuando de pronto el Comisario afirmó: «Veinticuatro horas de arresto obligatorio: es lo que dice el Reglamento». 

HORA NONA: LOS NERVIOS NO DEJAN DORMIR 

Se retrasa la hora de retirarse a las literas. El Cordobés ha llevado una guitarra y animó la velada cantando y taconeando para alegrar a detenidos y policías de la Guardia Civil. Allí estaban también Julio Aparicio que no abandonó al de Camas ni un solo instante. 

Los nervios se van relajando y el cuerpo pide la horizontal. Los toreros descansan de sus emociones. 

HORA DÉCIMOCUARTA: EL PARTIDO DE FUTBOL

Desperezamiento, aseo y a ver las cosas de otra manera. Con resignación. Las claras de día traen más optimismo. Desayuno e inmediatamente despues se organiza un partido de futbol. El detenido asombra a sus rivales en este deporte, por su dominio del balón. Contendía el equipo de los toreros y el personal de la Comisaría libre de servicio. No se po el resultado, pero suponemos que empatarían a simpatía.

                                             

VIGESIMA HORA: REGALA EL VESTIDO BURDEOS Y ORO 

Paco Camino decide regalar el traje que vestía al ser arrestado, al personal de la Cuarta Comisaría que le «hospedó». Su terno de burdeos y oro, taleguilla, chaquetilla, medias, zapatillas... todo, en fin, que sus anfitriones guardarán con agrado y valioso «sou venir». 

HORA VIGESIMOCUARTA: FIN DEL ARRESTO 

Sobre las cinco de la tarde, hora local, cumplidas las veinticuatro justas del arresto, Paco Camino abandonó la Comisaría del Rímac. Salió preocupado y un tanto demacrado. Había mucha gente en los alrededores. Le acompañaba El Cordobés, que no le abandonó durante estas veinticuatro horas pasadas en blanco.También Julio Aparicio. Camino, sólo pronunció unas breves palabras: «Pagaré la multa de diez mil soles, deseo hacer constar que en todo momento he sido tratado con consideración mientras ha durado el arresto». Camino se dirigió al Hotel Savoy, y más tarde a descansar unas jornadas en el campo. 

SE ABRIÓ UNA INVESTIGACION EN TORNO AL «CASO» 

La Guardia Civil de Lima anunció que se había abierto una investigación en torno al «caso» Paco Camino, motivado por la detención del torero español el pasado domingo 29 de octubre al negarse a matar uno de los toros que le correspondieron. 

Según se informa, el comisario, mayor Carlos Huaynalaya Trujillo concedió a Paco Camino una «serie de prerrogativas que no han sido bien acogidas por la opinión pública». «Y que, además, permitió —dice el diario «La Crónica»— la entrada en la Comisaría a los toreros Manuel Benitez «Cordobés» y Julio Aparicio los cuales —continúa afirmando dicho diario— estaban en evidente estado de embriaguez cuando abandonaron el centro policiaco al ser puesto en libertad el torero de Camas». 

La Comandancia de la novena región ha revelado que Cordobés y Aparicio «no durmieron en la Comisaría, y que tampoco ingirieron licor mientras acompañaban al diestro detenido». 

No obstante, la Prensa limeña publicó que los toreros habían participado en un partido de fútbol dentro de la Comisaria, e incluso insertaron fotografías del juego. 

Fuente: Semanario gráfico de los toros El Ruedo. Año XXIV Nº 1220- Madrid, 07 de noviembre de 1967.

sábado, octubre 02, 2021

ALFONSO NAVALÓN GRANDE y JOAQUÍN VIDAL VIZCARRO, LOS GRANDES de la CRÍTICA TAURINA.

 Dos grandes de la crítica taurina, que tanta falta hacen en nuestros días, para orientar a los aficionados y a los que gustan de la fiesta de los TOROS. Aunque habrá más de un junta letras que sostenga que la fiesta hoy en día goza de buena salud, y que como muestra de ello contamos con "figurones" del toreo, que se enfrentan al único encaste bodeguero que embiste. 

Los seguidores de este blog saben muy bien que eso que sostienen los ganapanes de esta "fiesta circo" es absolutamente falso y que por contra reina la PANDEMIA llamada monotonía, caracterizada por el aburrimiento, predictibilidad, vulgaridad, ventaja, triunfalismo, frente a moribundos y desmochados oponentes domesticados y cuidadosamente escogidos. Pero como en toda regla, también existen honrosas excepciones de TOREROS y GANADERIAS honestas, que son la clara demostración que OTRA FIESTA  SÍ ES POSIBLE.

Fuente: Revista de la Asociación Cultural Taurina Cerro de San Albín Nº 18. Año 2014. pp 153-156.

jueves, julio 08, 2021

VIC FEZENSAC: 10 y 11 de Julio, FERIA DEL TORO - 2021


                 

                    SAMEDI 10 JUILLET à 11 H – NOVILLADA DE “RASO DE PORTILLO”                                      


SAMEDI 10 JUILLET à 18 H – CORRIDA CONCOURS


En este blog, no se publican fotos de "TOROS" enfundados.

                      
                                            



DIMANCHE 11 JUILLET à 11 H – CORRIDA DE “HOYO DE LA GITANA”



     DIMANCHE 11 JUILLET à 18 H – CORRIDA DE “Don José ESCOLAR GIL”

En este blog, no se publican fotos de "TOROS" enfundados.

sábado, junio 19, 2021

Luis Vallejo Barajas "El Pimpi"

Puyazo de "El Pimpi"en la feria de Valencia 1948

PEQUEÑAS HISTORIAS DE LOS PICADORES DE ANTAÑO

"Ahijado, mozo de cuadra y "monosabio", fue Luis Vallejo Barajas, "El Pimpi" antes de ser picador de toros. Nos cuenta sobre la última noche de Manolete.


Fuente: Semanario gráfico de los toros El Ruedo.Año VI,Madrid 29 de diciembre de 1949. N°288.

sábado, marzo 27, 2021

Cuentos del Viejo Mayoral : “Siempre hay un peor”

"Una vez en el Perú...y en la ganadería de «Huando» para más señas, uno de los vaqueros, a quien, por no saber su nombre llamaremos Alifonsose empeñó en que el toro 73 tenía que ser un criminal de por fuerza, en vista del aire de su cara..."


En apoyo de una atrevida teoría filosófica, que acaba de explayarme, dijo con toda naturalidad:

—Una vez en el Perú..

Yo salté como granizo en albarda.

—Pero... ¿tú has estado allí?

—Para lo que iba a decir, no es necesario. Sin conocer el susodicho país puedo saber alguna cosa que haya pasado en él... Tú no has ido a China y no ostante sabes que los chinos comen el arroz con palillos.

—Tienes toda la razón.

—¡Vaya! Del lobo, un pelo. 

— Perdona; es que me ha cogido de sorpresa el hecho de que de pronto, te refirieses a una nación que está muy a trasmano.

—¡Y tanto! Como que, de lejos, debe quedar como de aquí a Lima.

—Una cosa así.

La teoría en cuestión era la siguiente, en pocas palabras. El mundo es una larga escalera, en la cual se colocan las gentes por su categoría social, de tal manera que las personas que ocupan cada escalón son poco más o menos de igual talento, educación, cultura, modos, maneras y circunstancias, con variaciones pequeñísimas, en general, de unos a otros. En estas condiciones, alguien sale un día diciendo, sin gran justificación, que Fulanito es muy amable, y si la frase hace fortuna, corre cual reguero de pólvora y queda ya consagrada como artículo de fe, sin que se sepa quien la inventó. Pero a veces ocurre lo contrario: que alguien se empeña en decir, con escaso fundamento, que Mengano es muy listo, y por más que lo repita y lo intente demostrar, nadie se lo cree, en vista de lo cual hace aquel el más espantoso de los ridículos, pues esta vez si que se sabe quién fue el inventor del infundio... Como supongo que el bondadoso lector hace penitencia con la lectura de estos cuentos, estoy seguro de que ahora mismo piensa que el mayoral trasladó en seguida estas ideas al terreno taurino...,y así fue en efecto. Dijo que hay quien descubre que el toro número 22 es muy fino, y todos lo aceptan y lo propalan; y en cambio, otra persona competente asegura que el castaño tiene cara de mansote, y nadie se lo cree, por mucho que insista el descubridor del defecto en el comentario. Precisamente al llegar a este punto de su exposición, fue cuando dijo: 

—Una vez en el Perú...y en la ganadería de «Huando» para más señas, uno de los vaqueros, a quien, por no saber su nombre llamaremos Alifonsose empeñó en que el toro 73 tenía que ser un criminal de por fuerza, en vista del aire de su cara. 

Y el caso es que el toro en cuestión era corriente y moliente: negro zaino, terciado, bien puesto de cabeza, ni muy fino ni ligeramente basto, ni alto de agujas ni corto de manos,ni bonito ni feo, ni gordo ni flaco.

Al mayoral de la ganadería se lo llevaban los demonios cada vez que oía al Alifonso insultar al toro sin motivo.

—Pero ven acá, cabeza de chorlito.

¿Qué te ha hecho el 73?

—Todavía, nada; pero el día que logre engancharme no me salva ni la paz de la caridad.

Don Fernando Graña, dueño de la vacada, le decía a menudo: 

—¿Sigues teniendo ojeriza al 73? 

—Sí, señor, no puedo remediarlo. 

—¿Qué has visto en el toro?

—Principalmente su mirada de asesino y su caráztertraicionero. Muchas veces va con la vista baja, como los cerdos, pero mirando de reojo... No se fíe usted de él, señorito. Algún día dará que sentir.

Otras veces, yendo de mudanza, "Alifonso"advertía a algún compañero con gesto temeroso:

—Fulano! Échate a un lao!  ¿No ves que se está encarando contigo el 73?

 Todo esto me lo contó un picador, cuyo nombre lo tengo en la punta de la lengua, el cual, pro haber hecho la América con distintos maestros, se sabía aquello palmo a palmo. Y lo curiosos es que, a pesar de estar nosotros a millones de leguas de ellos, las costumbres del personal que maneja el ganado de casta, y las de los propios animales, son muy parecidas a las de por aquí. Parece ser que en la mentada ganadería había un semental que estaba muy atropellado, por lo cual, al final de la cubrición, agregaron al lote en el que él padreaba un utrero adelantado para que repase bien  a las vacas. Al cabo de un mes o dos le quitaron y volvió a su partida. La gente de la casa, muy sobre aviso, hizo la junta y aunque se oían sordos gruñidos de mal humor, el asunto no pasó a mayores, y al oscurecer se volvieron los vaqueros a sus acomodos, convencidos definitivamente de que la paz reinaba en Varsovia, según dicho no sé de quién.

Al día siguiente, todavía de noche,según su costumbre, debió llegar el «aguatero» a la finca que está a la linde de la que ocupaban los toros. Era un viejito, como allí dicen, poquita cosa, torpe de oído y corto de vista. Para el oficio que desempeñaba no se requería más. Seguramente en tiempos había sido vaquero, y ahora tenía a su cargo ese menester de tan poca enjundia, pues el aguatero se limitaba a recorrer con su azadón las caceras de riego (muchas de las praderas que disfruta la ganadería de «Huando» son de regadío), destrancar lo que está encenagao,a fin de hacer alguna represita o ver el modo de reforzar las parés de la reguera, pues ya se sabe que el ganaocon su patajeo, todo lo echa a perder.

!Qué ajeno estaría el buen hombre de que aquel día, que no acababa de romper, iba a ser el último de su vida!

El primer vaquero que llegó después a la finca en cuestión se quedó horrorizaoal ver al pobre viejo, no sólo muerto, sino materialmente cosido a cornadas. No lejos de él bramaba enfurecido el toro causante de la desgracia, el cual, acosado y herido por sus compañeros, después de una gresca que duraría toda la noche, dio un pechugón a la tapia y se coló a la finca en donde no tenía que haber res ninguna, cosa que bien sabía el aguatero. Incluso no considerándose allí el toro muy seguro se había aquerenciao junto al portillo. El viejecillo entraría por él tan descuidao como si tal cosa. Ni vio al toro ni le oyó seguramente por su falta de vista y oído. Cuando quiso darse cuenta ya estaba en la eternidá implorando el perdón divino.

Afortunadamente el buen hombre no dejaba a nadie tras de sí. Su familia empezaba - y - acababa con él. Como era una gran persona, y estas muertes violentas son mucho más sentidas, tuvo en su entierro un acompañamiento como nunca hubiera podido soñar. Toda la familia de los amos; toda la servidumbre de la casa; todos los que habitaban en cinco leguas a la redonda le vieron dar tierra y rezaron por él.

A la salida del camposanto el ganadero y sus vaqueros seguían hablando del caso. Alifonso, que había estado comedido en palabras hasta entonces, echó al fin cuarto a espadas:

—Y menos mal que le cogió el 59…

¡Que si llega a ser el 73!

El amo le contestó:

—¡Ya estás de nuevo con tus tonterías! Más que matarle y dejarle convertido en verdadero guiñapo…, ¿qué le podía haber hecho?

—¡Ah! ¡Quién sabe! Siempre hay un peor, y ese toro va a hacer una que sea soná...  

—¡Calma¡ Ahora mismo voy a contestar esa pregunta que estás deseando hacerme.... El 73, cuando le llegó su hora, se lidió no sé dónde y lo mató no sé quién. Fue un toro corrientísimo. No se distinguió por nada ni en pro ni en contra. No levantó a nadie los pies del suelo; ni siquiera dio un achuchón. No fue ni bueno ni malo, ni noble ni plebeyo. Un toro completamente anodino, como dice el señorito Ricardo, que por algo escribe los papeles.

—¿Qué dijo el vaquero?

—No sé; pero no dejaría de seguir jalando. Diría que al toro no le dieron lugar para sacar sus istintos criminales; que gracias a sus alvertencias los toreros le habían tomao con precauciones; que el animal aquel día no estaba en caja…¡Cualquier cosa! Menos dar su brazo a torcer, porque aquel muchacho debía tener la cabeza tan dura como uno de los bolos de La Lonja.

 

                                                                                                            Luis Fernández Salcedo.

Fuente:El Ruedo. Semanario gráfico de los toros. Madrid, 9 de enero de 1964. Año XX. Número 1020.