EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de la Ganadería los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. Corrida Concurso VIC FEZENSAC 2017. Foto : Pocho Paccini Bustos.

martes, septiembre 17, 2019

CASTAS VAZQUEÑA Y VISTAHERMOSA


GANADEROS QUE FUERON EJEMPLOS DE AFICIÓN Y ESCRUPULO EN LA SELECCIÓN DEL TORO DE LIDIA 
Se habla y se escribe mucho sobre el toro de acá o de allá, del toro salmantino o del andaluz. De la raza del toro, de la casta. En esa conclusión de toros charros o de “allá abajo” se ha llegado por un metódico proceso de simplificación, de ordenadas consecuencias. Es conveniente aclarar esto por adelantado para examinar posteriormente las características de las razas o castas.

Las ganaderías de hoy suelen ser resultado de cruzas entre varias de ellas. Principalmente con la andaluza, que es la de lidia por antonomasia. La casta andaluza ha sido la que ha absorbido a casi todas las demás por continuos cruces con sementales de ella. Se da la circunstancia también de que ganaderías andaluzas se han llevado enteras a otras regiones.

Los propios toros colmenareños, últimos que quedaban de la raza jijona, eran consecuencia de cruzas con toros andaluces. Buen testimonio son las ganaderías vazqueñas que fueron traídas a Castilla, fundamentalmente la de Veragua con sus derivaciones.

A finales del siglo XVIII se posee noticia cierta sobre la formación de las ganaderías. En 1776 don José Daza se cree autorizado para fijar las características de las de cada región. 

La lidia aumenta en exigencias con relación al tipo de embestidas de los toros, de su codicia, de su casta y de su resistencia. Entonces los ganaderos inician los métodos de selección y cruce que han de marcar el camino de lo que ha de ser el toro de lidia.

VISTAHERMOSA
La raza andaluza tiene lugar preeminente, pues se puede considerar como el prototipo del toro de lidia con la bravura y nobleza necesarias, además de la intrepidez, alegre intrepidez, que caracteriza al toro de pelea.

Dos ganaderos fijaron el tipo de toro de lidia andaluz: el conde de Vista hermosa y don Vicente J. Vázquez. Ellos procuraron cuidar sus reses con escrupuloso esmero sin mezclarse con otras sangres. En esto fue Vistahermosa quien más interés puso; mientras Vázquez procuró reunir lo mejor de todas las ganaderías de su tiempo, para aunarlo en una sola, que alcanzaría fama extraordinaria.

El conde de Vistahermosa adquirió la ganadería recién iniciada de los hermanos Ribas, de Dos Hermanas, hacia el año 1770.

Vistahermosa procuró rodearse de los mejores conocedores de su tiempo. Y seleccionó, a través de faenas de acoso y derribo de machos y hembras, el ganado. Entre los conocedores de aquella época destaca Curro "el Rubio", de singular sapiencia en los menesteres de mejora del toro bravo por el procedimiento de la tienta.

En el árbol genealógico que ilustra este trabajo puede apreciarse el empuje de esta afamada ganadería que fue origen de otras muchas de especial renombre. Ya don José Daza decía que las castas andaluzas «por incuria de sus dueños, se han bastardeado; pero los que de éstos son prolijos las han afinado y han hecho muy estimables». El pelo de estos toros solía ser cárdeno, negro y melocotón, ojos de perdiz.

Los toros condesos, después del Barbero de Utrera, tenían fama de conservar su bravura durante toda la lidia, gran poder en las embestidas y de recargar en las suertes, con la consecuencia esencial en el toro bravo de crecerse al castigo.
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LA VAZQUEÑA
Se formó hacia el año 1780, reuniendo los mejores ejemplares de las ganaderías que había en Utrera: como las de Cabrera, Bécquer y el marqués de Casa Ulloa, sin excluir la de Vistahermosa, y valiéndose para tales adquisiciones de toda clase de medios.

Don Vicente José Vázquez, hombre de gran afición e inteligencia, formó la muy famosa ganadería. Cuando murió en 1830 fue adquirida por el rey Fernando VIl, para incrementar su vacada de Aranjuez, que luego pasó a ser la célebre del duque de Veragua. E n 1830 se llevaron al Jarama, desde Sevilla, 35 cuatreños, 100 erales y 500 vacas. Fueron seleccionados entre lo mejor de la ganadería. E l resto fue adquirido por otras ganaderos y dieron lugar a varias de gran renombre, como puede apreciarse si nos fijamos con detenimiento en el proceso del árbol genea lógico.

El pelo de los toros vazqueños y de sus descendientes es tan variado como los de su origen. Son frecuentes los sardos, berrendo en colorado y Jaboneros, que recuerdan a las reses de Cabrera, y negros, cárdenos y colorados, como los de Vistahermosa, y berrendos en todos los pelos, como los de Casa Ulloa.
    
Y hablando de la pinta de los toros, podemos observar que en el momento actual, acusado de desesperante monotonía, el pelo de los toros contribuye no poco a esa monotonía. No salimos de los negros y algún que otro berrendo que nos ofrece Cobaleda. De cuando en cuando vemos algún colorado de Samuel Flores o Miura. Los jaboneros predominan en Prieto de la Cal. Pero insistimos en que —salvo estas excepciones y alguna otra que haya podido quedarse en el tintero, como los cárdenos de Pablo Romero o Albaserrada, que ahora nos vienen a la memoria— predomina el toro negro.

Rindamos esté pequeño homenaje de admiración y recuerdo al conde de Vistahermosa y a don Vicente José Vázquez, como ejemplo de ganaderos escrupulosos, que no tuvieron —para su suerte— la desdicha de conocer los tiempos del mercantilismo ganaderil de muchos de sus colegas actuales del encaste bodeguero.

Sálvense las excepciones, muchas de las cuales desgraciadamente tienen que mandar algunos de sus productos al matadero por aquello de la casta, bravura o fiereza, como ustedes lo quieran llamar, y que también merecen que les enviemos desde aquí el justo homenaje de desagravio a que se hacen acreedores su afición y señorío. 
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2 comentarios:

  1. Bien por lo publicado.La bravura es obra del ganadero por la buena selección.
    Antes los desechos de tienta iban al matadero,sin más.Ahora parece que, los venden como bravos.?¿ Así son formadas las nuevas ganaderías.Porque los toros como deben ser descubren las limitaciones lidiadoras de las figuras de hogaño.
    Ante la falta de emoción y riesgo del TORO,el peligro latente es que,la fiesta se va cuesta abajo en la rodada.He ahí lo grave.
    Docurdó Bardorí.

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  2. El toro de hoy es justo de fuerzas,noble y con casta de la que no molestan al -figurón- de turno para faenas vulgares,ventajistas y alejadas del toreo clásico.
    Sin el toro no hay emoción.Así acaban con la ilusión del aficionado y público.
    Se supone que habría que regresar al pasado para dar inicio al futuro.
    M.D.S.

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