EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. VIC FEZENSAC 2017

lunes, noviembre 21, 2016

LOS OBEDIENTES ZALDUENDOS, EN ACHO

Los obedientes Zalduendos, en Acho
(Foto: Prensa Plaza de Acho)


En un conversatorio al que asistimos en la vísperas de la corrida, escuchábamos decir a Joaquín Ramos, representante de la ganadería Zalduendo, que para él la bravura de un toro se compone de tres pilares: la acometividad (forma de embestir del toro agresiva o menos agresiva), la entrega (pelear hasta la completa extenuación) y la obediencia (cualidad de la embestida que permite ser dirigida por el torero al más leve “toque” originando lo que denomina el embroque del toro obediente). Señalaba también que hay ganaderos que no le han dado tanta importancia al embroque, porque algunos han buscado más la acometividad agresiva, otros más la fiereza y otros que se más humillador; lo cual a su juicio no vale y terminarán extinguiéndose por no adaptarse a la “modernidad”. Asimismo definía la “clase” como sinónimo de “excelencia en la embestida”, lo que en su concepto es todo contrario a la embestida agresiva y fiera.


En corto y por derecho, vamos a lo sucedido en el segundo mano a mano de la temporada de Acho, conmemorativa de sus 250 años, con casi media entrada en los tendidos incluyendo a los que entran gratis por la puerta de cecina.

Alberto López Simón, en su primero terciadito, nada que comentar con el capote, recibe un picotoncito y pierde las manos al salir del caballo. Amontona derechazos con el pico de la muleta y remata los pases sumamente despegados. Es prendido tras citar fuera de cacho a un obediente pastueño que se termina rajando. Intenta con circulares a un toro que no trasmite. Ningún intento de naturales. Pincha, deja una trasera caída y descabella. En su segundo nada destacable con el capote. Al relance, recibe un picotazo trasero. Inicia la faena con doblones. Recital de derechazos relajados “gustándose” pero fuera de cacho. Luego instrumenta tres naturales ligados; cita de frente dando el medio pecho pero no termina el pase tras de la cadera. Luego viene una serie de derechazos ligados y aseados. Algo de tremendismo innecesario rematando la serie de rodillas a un toro que ya le pide la muerte. Pinchazo delantero, lagartijera trasera tendida y descabello. En su tercero escurrido, verónicas de mero trámite, picotazo, tercio de banderillas deslucido. Derechazos fuera de cacho a un obediente sin transmisión. Naturales aislados sin rematar, pases de pecho y bernardinas despegadas. Estocada atravesada. Inmerecida oreja, porque se alivió yéndose a los blandos.

Mostró Joaquín Galdós en su primero (un zapatito bien presentado) nulo toreo de capote. El de Zalduendo recibe un picotón bien señalado. En el quite tres chicuelinas ceñidas. Buen par de banderillas de Darcy Tamayo asomándose al balcón. Tras brindis al público inicio de faena con doblones y hacia los medios como mandan los cánones. Derechazos con el pico de la muleta y sin mando, a un manso desobediente que empieza a rajarse. Naturales sin rematar. Circulares invertidos vulgares y con el pico a un toro que termina gazapón que busca las tablas. Entra a matar en la suerte contraria recetando un bajonazo. Inicia la faena de su segundo a la verónica perdiendo pasos. Ocurre el milagro atrasado de octubre al entrar dos veces al caballo tras romperse la vara. El tercio de banderillas un herradero y con falta de oficio. Derechazos fuera de cacho y sin mando. Suena inmerecidamente la música que es mandada callar por el respetable. Continua amontonando derechazos perfileros, citando con el pico que terminan ahogando al obediente Zalduendo. Mata en la suerte contraria con alevoso bajonazo que se premia inmerecidamente con una oreja. Su tercero, que cierra el festejo, sale abanto, recibe un puyazo bien señalado perdiendo las manos al salir de la suerte. Buen par de Dennis Castillo, que no es para desmonterarse. Inicio de faena fuera de cacho, naturales sin mando que no termina de ligar, con pocas ideas y planteamientos, que esperemos sepa resolver en el futuro. Entra a matar, aliviándose de bajonazo. 

Con el relato de lo visto en la corrida de hoy nos queda claro que el representante de la ganadería Zalduendo regenta una “torofactoría” en la que se busca todo menos la EMOCIÓN, que la da el TORO que es bravo, encastado y fiero, es decir, el NO obediente.


Lima (Perú). Domingo 20 de noviembre de 2016. Toros de Zalduendo. Al 3º arrastre lento, al 4º palmas, al 1º, 2º, 5º y 6º pitos. Alberto López Simón, saludos, saludos y silencio; Joaquín Galdos, saludos, oreja y silencio.

Pocho Paccini Bustos.

2 comentarios:

  1. Porqueria de toros y ganaderia zalduendo, a otra cosa

    ResponderEliminar
  2. Por el alto precio se esperaba un encierro de categoría más no tan desigual de presentación,faltos de trapío y fuerzas.
    El poder del toro se está perdiendo y por eso no se "torea hoy mejor que nunca".
    Él toro sin nervio,parado y bobo,es el ideal para un toreo tedioso y amanerado con disfraz de técnica.
    Hoy es más promoción que juicio independiente de parte de las reseñas.Magnifican todo y encubren los abusos de la empresa.
    La autoridad no ejerce y los asistentes y aficionados están desamparados.
    M.D.S.

    ResponderEliminar