EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de la Ganadería los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. Corrida Concurso VIC FEZENSAC 2017. Foto : Pocho Paccini Bustos.

viernes, noviembre 04, 2016

250 AÑOS DE LA PLAZA DE ACHO

Queda para el recuerdo, aquella histórica temporada de enero del  año 1966, en la que se celebraron los 200 años de la Plaza de Toros de Acho. En esa ocasión destacó la actuación de Antonio Ordoñez Araujo, quien ejecutó una magnifica faena al TORO "Carnaval", de la ganadería mexicana de Javier Garfias. También se celebró un festival en el que actuaron Fermín Espinoza Armillita, Joaquín Rodriguez Cagancho, Silverio Perez y Gitanillo de Triana; asimismo hubiera sido deseable la presencia, aunque sea en el tendido, de Rodolfo Gaona y Domingo Ortega, casi ná.


Esta temporada, que se inicia el 06 de noviembre de 2016, el legendario coso taurino cumplió  ya 250 años, esperemos que la empresa gestora, las ganaderías y los toreros contratados, estén a la altura de tan importante acontecimiento, para este  coso de rancio abolengo. 
              Joselito torea en la Plaza de Acho a Rico-Rico, berrendo en negro, de la ganadería del Olivar - el 04 de enero de 1920

miércoles, noviembre 02, 2016

LO QUE YA NO VEMOS EN LOS RUEDOS

"Son recursos que se han perdido; hay toros que no se dejan descabellar; están muy broncos, inciertos; se les ha movido demasiado; se tapan....
Entonces, en otras épocas, cogía el matador, "el diestro", que por eso se le llama así - "diestro", de destreza -;  cogía, decimos, la puntilla y la arrojaba al testuz del animal; solía caer en su sitio y rodaba el toro como herido por un rayo. Sabían todos esos recursos los diestros de antaño.¿Y los modernos?.
Esta suerte la ejecutó mucho Rafael "el Gallo"."
Fuente: Semanario gráfico de los toros El Ruedo, 20 de diciembre de 1962. Nº965. Año XIX.

viernes, octubre 21, 2016

IMPRESIONANTE FOTOGRAFIA


"El matador, podría ser Juan Belmonte, y el toro parece tener orígenes vazqueñas, probablemente ganaderías de Concha y Sierra, Trespalacios o Verruga (...)"
"Hay en esta fotografía del movimiento, casi apenas un movimiento. No se sabe quién la tomó  y no reconozco la arena. El matador, podría ser Juan Belmonte, y el toro parece tener orígenes vazqueñas, probablemente ganaderías de Concha y Sierra, Trespalacios o Verruga (...)
La fotografía muestra un pase de pecho con la mano derecha (asistida) y uno puede notar la violencia con la que carga el toro. Obsérvese cómo el toro carga "con todo", observar su imponente Trapio, potente musculatura y cómo se hacen los riñones ante cualquier tensión.
Esta fotografía de combate frontal, nos permite darnos cuenta de lo que hoy hemos perdido. Haciendo lo que eran estos toreros con estos animales es mucho más meritorio y en movimiento, que lo que ahora se pueden ejecutar con bichos descastados, manipulados y medio moribundos. Qué dolor!
(.....)"
D'après Bastonito


viernes, octubre 07, 2016

ANTONIO BIENVENIDA : LA PLASMACIÓN PERFECTA DEL CONCEPTO DEL TOREO

"Ya puedo morir tranquilo, porque he visto torear como yo soñaba el toreo", Le comentó el Papa Negro su hijo Antonio, cuando volvió al callejón después de la lidia de “Parlador”, del hierro de “Cerralto”. Era el 5 de septiembre de 1964. El escenario, San Sebastián de los Reyes. Y en efecto, aquello fue como una nueva primavera en el toreo."

       “Primavera en el otoño de Antonio Bienvenida”

Precisamente por ahí iba el título que Antonio Díaz-Cañabate escribió para su crónica en ABC: “Primavera en el otoño de Antonio Bienvenida”. Se lidiaba aquel 5 de septiembre una corrida de los hermanos Cembrano, con el hierro de Cerroalto, en la que adquirió el grado de matador de toros el venezolano Ramón Montero “Maravilla”, siendo testigo Victoriano Valencia, entrado a última hora por cogida de “El Viti”. Tras un preámbulo extremadamente critico con lo que habitualmente ve en los ruedos: “Me desespero. Me aburro –escribe—en medio de ovaciones sin cuenta. Me abruman cuánta oreja, cuánto rabo, y qué poco toreo.( ….) Esto no es torear. Torear es la faena de  muleta realizada por Antonio Bienvenida al cuarto toro”.
El relato que el cronista no deja lugar a dudas. Comienza situándonos en el contexto de los hechos: “Antonio Bienvenida se encuentra en el otoño de su vida de torero. Pasó la primavera novilleril. El verano, plenitud de matador de toros, pasó. Se anuncia el otoño. Antonio Bienvenida entra en él sin la fatiga ni los calores estivales, y los ardores primaverales. Entra ligero de cuerpo y de espíritu. Terribles tormentas le cercan, pero no le contaminan. Fuegos de artificio deslumbran ojos incautos, pero deja a los suyos intactos. Ojos que han visto el toreo. Ojos que conocen el toreo. Y sigue su camino otoñal. ¿De cara al invierno? No. De cara a la primavera. Antonio Bienvenida sabe que en el otoño cabe la primavera, que en el otoño también florecen las rosas. Y Antonio Bienvenida ha realizado una faena de muleta de primavera en el otoño”.
“¿Como fue?”, se autopregunta de seguido el cronista. Su respuesta no deja espacio para la duda: “No me pidáis descripciones imposibles. Fue un florecimiento, no de unas rosas, sino de un pensil. Se abrían los capullos de los pases. Se abrían como si la muleta fuera una varita mágica. Que alumbraba tan pronto un natural, como uno en redondo, como un ayudado por bajo, como uno de pecho, como uno por alto. Todos ellos unidos, ensamblados, arraigados en una unidad, en un conjunto, formando un ramillete, formando un manojo de belleza, la belleza del ritmo que acompaña, de la serenidad que entona, de la elegancia que engrandece, del temple que suaviza, de la majestad que sublima y de la  gracia que embelesa. ¡Torear! ¡Dios mío, torear! Lo que uno no ve nunca. Primavera en otoño. Primavera del arte en el otoño de la vida”.
Más adelante escribe Cañabate: “Mató de media delantera y le concedieron las orejas y el rabo. Yo que Antonio Bienvenida, con toda humildad. Pero también con todo orgullo, hubiera rechazado tales recompensas, buenas para lo falso, mezquinas para la verdad. No se puede pagar igual el oro que el plomo. Aunque a veces el plomo valga más que el oro”.
Le quedaba al maestro la conclusión de su crónica. Le bastaron dos líneas de periódico, nada más. “Antonio Bienvenida: En ti se confirma la regla. El arte cuando es puro es eterno”.
Y es que acababa de ver la que el propio toreo consideró siempre la mejor faena de su vida, la plasmación perfecta del concepto del toreo que le inculcó su padre, Manuel Mejías “Bienvenida”. Lo cuenta muy bien Vicente Zabala en su libro “Hablan los viejos colosos del toreo”, un trabajo periodístico y literario que leído con el paso de los años recobra nuevos valores. De aquellas conversaciones, extrajo una gran verdad: “Antonio no entendía el toreo de otra forma que no fuera como arte. Se lo habían inculcado desde niño”.
Fuente: http://www.taurologia.com/primavera-otono-antonio-bienvenida-1936.htm

lunes, septiembre 26, 2016

Revisión de la afición de Madrid


"¿A QUIÉN DEFIENDE LA AUTORIDAD?

Revisión de la afición de Madrid comparada con ella misma a través del tiempo, con Yolandez Fernández  Fernández- Cuesta.

Fuente: http://www.ivoox.com/tendido-sol-25-septiembre-2016-audios-mp3_rf_13052324_1.html

miércoles, septiembre 21, 2016

SOBRE EL TRAPIO


                                               TORITOS DE CASTA BRAVA

"....Los taurinos, del trapío de los toros, lo único que saben es que no existe. Los aficionados, sin embargo, poseen un criterio claro acerca de la controvertida cuestión".

Plaza de Valencia - 22 de marzo de 1992 - Sánchez-Arjona hermanos / Manolo Sánchez, Paco Senda, Angel de la Rosa.
Saltaban a la arena los novillos de Sánchez-Arjona y algunos eran diminutos, mientras otros no levantaban cuatro palmas del suelo, vamos, al decir. Fera sacaron casta brava y, además, tenían trapío. ¡Hola! ¿Toros diminutos y cuatro-palmos con trapío? De qué forma debe entenderse semejante contradicción?
Los taurinos dicen no entender ... Los taurinos, les hablas del trapío de los toros, y responden que, ése es el cuento del viejo mayoral. Los taurinos, del trapío de los toros, lo único que saben es que no existe. Los aficionados, sin embargo, poseen un criterio claro acerca de la controvertida cuestión. Es el caso de la Maestranza y de Las Ventas, cuyas respectivas aficiones, en la asignatura del trapío, son catedráticas.
El trapío es aquello que se ve y no se puede explicar. El trapío es como una aurora boreal en los Mares del Sur. Los aficionados, por ejemplo, cada vez que van a los Mares del Sur, a lo mejor no pueden describir lo que están viendo, pero lo reconocen de inmediato, y entonces señalan con el dedo el horizonte, afirmando: « ¡Eso es una aurora boreal, senores! ».
Con el trapío ocurre otro tanto. El año pasado, por San Isidro, sacaron unos toros que pesaban arriba de los 600 kilos, y la gente esperaba expectante su aparición. Una vez en el redondel, sin embargo, se sentía decepcionada. Y ya se levantaban los aficionados señalando con el dedo el producto cárnico, para denunciar solemnemente: « ¡Eso no tiene trapío, señores! ».
La única definición correcta de trapío se la reveló cierto aficionado veterano a sus amigos íntimos, un atardecer que se reunieron a conspirar taurinadas en el rincón penumbroso de un colmao madrileño. Lo que habló se refería a don Mariano Cañetillo, alto funcionario de la Administración del Estado, que era enanito. «¿ Vosotros habéis visto », decía el aficionado, «cuando don Mariano juega al póquer, y abre las cartas en la mana y, de repente, mira al jugador de enfrente por encima del abanico de naipes? ¡Pues eso es el trapío! »
Tal cual eran los toritos bravos de Sánchez Arjona.Débiles en el caballo, crecidos en banderillas, codiciosos y pautemos en la muleta, chiquititos y cuernicortos, en cuanto miraban por encima de los naipes ya estaban infundiendo respeto. (....)"Joaquin Vidal.

Notre complice Bastonito s'est livré à quelques recherches sur l'origine du terme de trapío. Ce mot apparait pour la première fois dans le dictionnaire de la Real Academia Española (RAE) en 1884 :

Ça parle des allures de ces dames et en matière taurine de la bonne volonté du toro de charger les leurres et de son bel aspect. Il est intéressant de noter que ce terme s'applique alors également au comportement en piste du toro.
C'est ensuite l'édition de 1899 du même dictionnaire qui modifie la première définition de la manière suivante:
Cette nouvelle définition voit apparaître la notion de voilure dont nous avons parlé précédemment. L'allure des dames est toujours citée et la notion taurine fait l'objet de deux alinéas, le premier mettant en avant l'aspect physique du toro.
56 ans plus tad, en 1956, la définition est à nouveau modifiée. La référence à la manière de charger du toro est cette fois totalement supprimée.
Dans la version actuelle du dictionnaire la seule modification vient du fait que la voilure est passée en queue de peloton dans la définition du terme.
Les recherches effectuées par Bastonito lui permettent d'affirmer que le terme de trapío appliqué à l'aspect du toro est en fait utilisé depuis au moins 1836 alors que sa première apparition dans le dictionnaire date de 1884. Affaire à suivre... sans doute :-)

sábado, septiembre 17, 2016

LA ESTOCADA Y SU EJECUCIÓN CORRECTA

EJECUCIÓN CORRECTA DE LA SUERTE SUPREMA
"A Fernando Lozano, en la última corrida de la temporada de Cartagena de Indias (Colombia) del año 1.989, no le dieron el trofeo a 1a mejor estocada, que bien se merecía, muy a pesar de haber entrado a matar a su primer toro, centrado y por derecho. Así lo pude corroborar, además de haber seguido en detalle su ejecutoria, al cerciorarme que la cruceta de la espada se mostraba perpendicular a la columna vertebral del toro y paralela a la arena (no rotada ni horizontal ni perpendicularmente), lo que acontece (rotación en ambos planos) por la posición forzada en la que queda la muñeca, cuando el matador, para minimizar el riesgo (aliviarse), se sale de la suerte, bordeando el pitón derecho del toro, antes de meter la espada en las carnes del toro.
De ahí que el plano donde queda alojado el estoque no quede paralelo al plano donde se encuentra situada la columna vertebral (ambos planos perpendiculares a la arena), sino que se cruzan formando un ángulo de unos treinta grados entre el uno y el otro; razón por lo cual, en algunos casos, la punta del estoque termina aflorando feamente por el costillar izquierdo del toro.
Retomando nuevamente el tema de la estocada de Fernando Lozano, además de sepultar totalmente el estoque, este se veía en todo lo alto, en la cruz, o sea, para este caso, al lado izquierdo de la intersección que forma la columna vertebral y la línea que secciona los omóplatos del toro, que es donde el torero expone más por encontrarse más lejos del pitón de salida, el derecho del toro.
La inclinación del acero también era la adecuada, unos cuarenta y cinco grados respecto a la horizontal. Pero, aunque el toro tardo un poco en caer, quizás porque el acero no seccionó en buena medida la aorta posterior, la suerte suprema, no me cabía la menor duda, se había ejecutado conforme a los cánones establecidos para el caso.
Sin embargo, había un detalle inusitado que me creaba cierta confusión en lo que a la correcta colocación del estoque se refiere: La cruceta, que se mantenía horizontal (no rotada en los planos antes reseñados), cuando el toro se encontraba en reposo y con las manos igualadas, semigiraba unos veinte grados a uno y a otro lado del plano horizontal, dando la sensación, que la empuñadura (cruceta y pomo), se encontraba suspendida en un medio gelatinosa que la hacia flotar, cuando el toro, en su agonía, pesadamente se desplazaba por la arena.

Era como si la espada en vez de encontrarse rodeada por un medio consistente, lo estuviera en un medio gelatinoso, en el que el acero podía semigirar con cierta holgura. A pesar de esta confusión, algo que tan solo había podido observar con anterioridad en dos ocasiones más, esos semigiros armoniosos y paulatinos de la cruceta, que antes que nada, irradiaban un enigmático resplandor de belleza, me daban la impresión de que con ello quisiera ratificarme, que sí, que la espada estaba correctamente colocada.

Pero, como comprobarlo, si sobre esto no había leído ni escuchado nada, siendo esta faceta, precisamente, lo que más me confundía; en especial, cuando todo lo que se relaciona con la verdadera estocada cualquiera que se lo proponga podrá encontrarlo un poco aquí o un poco allá, en este o en aquel libro.

Bueno, después de mucho reflexionar e investigar por mi cuenta sobre el asunto, por fin pude descifrar el enigma: En verdad, el estoque había quedado correctamente colocado, y la clave la daba, además de vérsele en su sitio, esos semigiros suaves y gelatinosos de la cruceta que se sucedían en los desplazamientos agónicos del toro.

El acero cuando queda colocado de acuerdo a las reglas establecidas, asumiendo que estas ya se cumplieron en la ejecución de la suerte, debe dejarse en el "hoyo de las agujas" o intersticio de los omóplatos, que es el espacio que forman la tercera y la cuarta costilla o la cuarta y la quinta, con uno de los omóplatos antes mencionados y la columna vertebral, ya sea al lado izquierdo, ya sea al lado derecho de toro.
Cuando la espada queda sepultada en uno de estos cuatro sitios, con la cruceta en la posición horizontal de reposo, como la parte más ancha de la hoja del estoque, por construcción está obligada a quedar, como la cruceta, en la misma dirección (horizontal a la arena), en la medida en que el toro se desplaza, la rotación que imprime el omóplato, paulatinamente cerrará y abrirá el intersticio correspondiente, lo que forzará a la espada, por la presión ejercida por esta parte ósea contra la hoja y esta contra la columna, a semigirar, a no ser que sea una estocada baja, en la que el estoque quede colocado entre el omoplato en mención y la parte exterior de las costillas del toro (Rincón de Ordóñez), que en caso de presentarse los semigiros anotados, no crearían el mismo efecto emocional ya descrito.

Y del movimiento gelatinoso ¿Que podría decirse?
Este se presenta cuando la espada en vez de quedar rodeada por músculos (cuello y otros), es soportada (caso de quedar localizada en uno de los cuatro intersticios ya reseñados) por las partes blandas del cuerpo del toro, como son el morrillo, los pulmones, que no deben ser perforados (estocada defectuosa que produce hemorragia bucal), y el paquete intestinal, entre otros órganos de similar consistencia. Lo que podría explicar la sensación de flotar de la empuñadura del estoque antes descrita.

Resumiendo, si el espada entra a matar centrado y por derecho ante la cara del toro, la cruceta debe quedar horizontal (sin rotar en ninguno de los dos planos referidos), a no ser que al rozar en hueso, esta sea desviada, o ya sea que el matador a propósito la haga girar a fin de acentuar el daño al toro, lo que seria un truco inadmisible. Pero, si además esta ha quedado en el lugar correcto, todo lo alto, la conclusión a la que se puede llegar, es que la cruceta semigirará en el plano horizontal, en la medida en que el toro, antes de que doble definitivamente sobre la arena, se desplace agónico por el ruedo.

lunes, septiembre 05, 2016

LA ALTERNATIVA DE JOSELITO : 28 - 09 -1912


"(....)
En el momento solemne entrega Rafael los trastos al chiquitín, y se emociona el gallinero.Empieza Joselito su primera faena de matador con un cambio a muleta plegada, que levanta una tempestad de aplausos. Otro natural y varios ayudados hacen juntar al toro las pezuñas, lo que aprovecha el neófito atizar un buen pinchazo. Cita a recibir en el segundo envite y acaba de una estocada algo caída , vaciando la suerte con un pase de molinete....."
zoom
Rafael el Gallo le da la alternativa a Joselito
 

jueves, agosto 11, 2016

AUSENCIA DEL TORO, EN LOS 250 AÑOS DE LA PLAZA DE ACHO

           Joselito torea en la Plaza de Acho a Rico-Rico, berrendo en negro, de la ganadería del Olivar - el 04 de enero de 1920

La empresa mexicana Casa Toreros anunció el pasado 5 de agosto los carteles que formarán parte del homenaje por los 250 años de la llamada "Feria del Señor de los Milagros" que se celebrará en la Plaza de Acho de Lima, en octubre de 2016. 

Carteles toreristas, impuestos por las figuras, apoderados y los empresarios, con el silencio cómplice de la prensa taurina  sobre-cogedora y nullum consulta a los aficionados que con nuestra pasta dejada en la taquilla sostenemos el, por ahora, próspero negocio. 

Ciertamente, gran parte de los aficionados de esta parte del charco, estamos cansados. Esperábamos que al conmemorarse 250 año de Acho, en honor al TORO (REY de la Fiesta) se pudiera ver por lo menos una corrida de toros bravos (española, colombiana o mejicana), con el trapío y tipo de una ganadería no comercial. Toros que sean fieros y encastados. Con el toque suficiente de nobleza que no empalague, que venda cara su muerte tras pasar por una dignísima tercera suerte de varas ejecutada a ley y exigir la papeleta en la muleta; y que aquel digno MATADOR que tenga el valor de enfrentársele, lejos de plantearle una faena preconcebida y aburrida, lo domine y someta con los recursos lidiadores que el toro amerite. 

En suma, los aficionados sólo esperábamos una tarde en la que la EMOCIÓN sepulte al SOPOR en homenaje a los 250 años de Acho, otrora Plaza de TOROS de abolengo y rancia estirpe. y no precisamente estos cartelitos, en los que las figuras comparecerán con sus toritos bajo el brazo:

- Domingo 30 de octubre: Novillos de La Centinela para Rafa Serna, Andy Younes y Luis López.

- Domingo 6 de noviembre: Toros de Garcigrande para El Juli y Andrés Roca Rey, mano a mano.

- Domingo 13: Toros de Camponuevo para Manuel Escribano, Daniel Luque y Ginés Marín.

- Domingo 20: Toros de Zalduendo para Alberto López Simón, Joaquín Galdós y una exhibición de recortadores españoles.

- Domingo 27: Toros de Juan Pedro Domecq para Enrique Ponce, Alejandro Talavante y Joselito Adame.


- Domingo 4 de diciembre: Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, José María Manzanares y Andrés Roca Rey.

POCHO PACCINI BUSTOS
LIMA -PERÚ.

jueves, julio 28, 2016

GAONA - JOSELITO ; JOSELITO - GAONA

"Una tarde inolvidable, un hombre impresionante atravesó el ancho corredor del Hotel Imperial. De figura imponente a pesar de los años, sus movimientos eran firmes como el acero y flexibles como el mimbre.
- ¡ Rodolfo Gaona ! - exclamó Ruy al verle, avanzando, con los brazos abiertos, al encuentro del abrazo de su antiguo compañero de "sustos".
Los que se abrazaban eran dos hombres de una planta extraordinaria. Distintos uno del otro, como el Sol de la Luna, pero ambos igualmente majestuosos, igualmente orgullosos de su raza.
Gaona nos invitó a su casa, cosa que nos sorprendió mucho, pues le habían dicho a Ruy, al preguntar mi maestro por él, que el gran torero azteca estaba neurasténico y no recibía a nadie.
Al entrar en la casa del célebre inventor de la gaonera sentí una emoción comprensible: era la primera vez que visitaba la casa de una figura, ya legendaria, del toreo. Reparé, sorprendida, que sobre las austeras paredes que nos rodeaban no había ni un solo recuerdo taurino. Gaona, que nos recibió en el hall, nos presentó a su mujer, una señora que fue en sus tiempos gran pelotari.
Durante la comida se habló de toros, y desde mi lugar en la punta de la mesa escuché ávidamente lo que el gran maestro decía sobre la "época de oro", que nunca conocí.
La conversación discurría naturalmente,hasta que se me ocurrió preguntarle a Gaona sus impresiones sobre algunos de sus compañeros.
- ¡Oh!- dijo el Califa,  recordando el pasado y refiréndose a una de las figuras de entonces -.Ese hombre era un rival venenoso... mandaba espontáneos pagándoles para estropear los triunfos a los demás.
No esperaba yo tan dura condenación.Mi mundo de toros era romántico y noble. ¿ Sería posible que existieran en él envidias y mezquindades ? ¡ Qué pena,que pena me daría...!
Miré algo confundida al torero que tenía enfrente,pero la expresión de éste no me tranquilizó...
era tan dura como la de una estatua de Cuauhtémoc que adornaba el Paseo de la Reforma.
- ¿ Y El Gallo ? - sugerí,ansiosa de saber si el Divino Calvo formaría parte de la lista negra del gran torero.
- ¡ Un genio ! -exclamó-. ¡ Era un muletero inconmensurable ! El más grande de todos los tiempos... tenía una muñeca... - El torero hizo el ademán de girar la muleta -. Este movimiento en él era inigualable. Mientras nuestro taxi de regreso al hotel "toreaba" el tráfico,no podía olvidar las revelaciones de Gaona. Eran duras, cortantes...,pero en él todo era así... fuerte,decidido,apasionado. Cuando hablara de El Gallo lo hiciera con la misma pasión con que anteriormente condenara a otros."
Fuente: Memorias. Conchita Cintrón,Espasa Calpe. año: 1,962 Páginas n° 143 y 144. 
                                                                                                                                    .......

                                    La competencia en el toreo (año 1916) 
                                             Para mejor lectura presionar sobre las imágenes

Fuente: Gaona - Joselito; por  Don Justo, Imprenta de Arahuetes y Villoria, Calle de Luis Vélez de Guevara, Madrid 1916.