EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. VIC FEZENSAC 2017

lunes, septiembre 15, 2014

SOLO HAY UN CAMINO: RECUPERAR LA CASTA


¡¡¡¡TORO, TORO¡¡¡¡


"Un San Isidro más, nuestra Asociación quiere llevar a la palabra escrita sus preocupaciones e inquietudes ante lo que considera la crisis más profunda y determinante que ha vivido nunca la fiesta de los toros. A pesar del pesimismo con el que vemos cómo se pierden a pasos agigantados los valores que constituyen la esencia de la Tauromaquia eterna, no quisiéramos ser tachados de simplemente “derrotistas antisistema” "catastrofistas" y demás epítetos negativos que tan sólo persiguen desprestigiar y quitar peso y resonancia a nuestras denuncias y opiniones libremente manifestadas. Por eso queremos en estas líneas hacer un breve análisis de lo que para nosotros representa lo más llamativo, bueno o malo, de esta temporada. Estamos viviendo tiempos nuevos, nuevas realidades para las que se están buscando, a veces apresuradamente, soluciones que acaben con el verdadero problema que según los taurinos tiene este espectáculo: recuperar clientes, volver a ver los tendidos llenos a rebosar sin importar nada más, no nos engañemos. Con ser este uno de sus males mayores no es el primero, sino más bien la consecuencia del verdadero cáncer de la fiesta que a nuestro juicio es el desfasamiento de la ganadería brava y la falta de torería y verdadera afición de los que se dicen figuras del toreo.


Esta afirmación, no por muy repetida menos verdad, no parece hacer mella entre los profesionales que solo siguen buscando sus intereses corporativos sin escuchar a los aficionados; mejor dicho, se consideran sus víctimas y haciendo oídos sordos se han dedicado a buscar culpables en el gran saco de los reproches y justificaciones que llenan las páginas de medios especializados: la crisis, la falta de interés de los jóvenes, la política, otros ocios etc. que con ser ciertos y añadir leña al fuego, nos parecen secundarios y menos decisivos si los comparamos con el origen de todos los males y causa principal ya mencionada. Bien, y ¿qué hacer? Esta temporada estamos viviendo novedades de todo tipo. La administración y las instituciones públicas “han echado una mano” por  medio de leyes de protección y Pentauros, todavía de muy dudosa eficacia, numeritos de márketing de las figuras algunos más bien patéticos, plante de “los 5 grandes” a la empresa de Sevilla que se han convertido en fracasos sonoros de todos, fiascos en los mano a mano del domingo de Resurrección en Málaga y Sevilla anunciados a bombo y platillo con el marchamo de recuerdos añejos, ¡con aires Joselito y Belmonte nada menos¡. Novedades imaginativas en las taquillas venteñas para atraer al personal en las primeras novilladas de Madrid...

Todo vale en momentos de incertidumbres con tal de dar aire al difunto y que la fiesta y el negocio no decaigan. Hay que reconocer que Taurodelta se ha marcado un punto con la eliminación de la llamada feria del Arte y la Cultura, parche infumable, habiendo alargado el ciclo isidril y pudiéndose descartar del mismo un número de festejos a voluntad. Aun así nos sigue pareciendo que se debía procurar que el resto de la temporada estival sea más atractivo; a veces tenemos la impresión de que la empresa cumple el pliego pero sin importarle demasiado que Las Ventas vayan languideciendo como plaza de temporada con la justificación del escaso público que acude en verano. Con carteles más rematados esto no pasaría. Así no se defiende al espectáculo ni a la afición. Y para colmo la Beneficencia firmada desde el mes de febrero, ¿así se premia a los triunfadores de San Isidro? Eso era en otros tiempos, cuando Madrid sí era de verdad determinante; por desgracia ese plus cualitativo de Las Ventas está languideciendo, digan lo que digan. Además, asistimos a las mayores loas por parte de los taurinos de los que según ellos y la mayoría de la crítica sanciona, son “los mejores carteles de la Historia” de Madrid; en su afán por atraer públicos y vender entradas, se ha hecho una verdadera campaña a favor de esta feria frente al desastre que a priori puede ser Sevilla. Madrid salvará la fiesta, es el último baluarte, la primera plaza del mundo... y no sé cuántas expresiones tremendistas y triunfalistas para vendernos los merecimientos a la continuidad de la empresa un año más por gracia y justicia de la Comunidad ¿había hecho méritos suficientes en años anteriores? y sobre todo una feria basada en la presencia de los Cinco del Plante, pues no les queda más remedio, viniendo una tarde y en carteles muy apropiados, con sus toritos en el bolsillo de acuerdo con los gustos de sus señorías. Pero en la que no están corridas del encaste de Santa Coloma, Dolores Aguirre, Moreno Silva... y sobran ganaderías que vienen siendo un fracaso ganadero año a año por su considerable falta de casta. Menos mal que ha vuelto Miura. 

Nuestra Asociación que tiene como objetivo principal defender la verdad de la fiesta y mantener el prestigio del arte sublime en los ruedos, no puede silenciar su preocupación por la falta de participación que los aficionados tenemos en organismos, comisiones y estamentos encaminados a defender nuestros inte- reses que no son otros que velar por la casta del toro y luchar contra el fraude del espectáculo. Los aficionados que sostenemos con nuestro dinero este espectáculo estorbamos, como hemos podido comprobar en el llamado Pentauro aprobado el pasado 18 de diciembre (....); pero nuestra voz y nuestras denuncias seguirán oyéndose en las plazas y en cuantos foros nos permitan hacerlo. Nos jugamos mucho y la solución no está en las nuevas modas y modos que prostituyen la esencia de la Tauromaquia a las que ahora parecen apuntarse muchos; ni en “descafeinar“ y quitar riesgo y emoción al toreo en aras de llevarlo “al gran público“. Se está demostrando que así no sólo no se atrae a nuevos espectadores sino que abandonan decepcionados los verdaderos aficionados.

Hace cien años un 2 de mayo en Madrid, torearon juntos José y Juan. Figuras cumbre de la Tauromaquia; y no es que queramos caer en el aforismo de que siempre el tiempo pasado fue mejor y creamos a ciegas que la leyenda se agiganta con el tiempo... pero no cabe duda de que en las lecciones y vivencias que nos legaron están las únicas soluciones para salvar la fiesta. Todo está inventado, imaginación para nuevos retos, sí; pero cuidado, la verdadera revolución está en la revelación del toreo que nos dejaron los verdaderos maestros. Eso sí, siempre que el toreo se haga ante un toro de verdad que despierte la emoción en los tendidos y no ante esos animalitos que da pena ver salir rengueantes por chiqueros. Ese es el único camino, el que marca un futuro esperanzador de la fiesta."

"¡Qué Dios reparta suerte!"


Fuente: La Voz de la Afición Nº 44, mayo de 2014 . Boletín de la Asociación El Toro de Madrid  

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