EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de la Ganadería los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. Corrida Concurso VIC FEZENSAC 2017. Foto : Pocho Paccini Bustos.

jueves, octubre 12, 2017

"JARDINERO" Nº 33 03.13 LOS MAÑOS

Ganador de la corrida concurso de Vic Fezensac, Feria  del  Toro 2017  
Michelito Lagrevere, esperando la salida de "Jardinero"
El encerrador, colocándole la divisa con gran temple 
"Jardinero", galopando a su salida de chiqueros
Michelito, intentando parar a "Jardinero" perdiéndole pasos
Pitones a todas luces ÍNTEGROS
"Jardinero", tomando el PRIMER puyazo
Gabin Réhabi, citando para el SEGUNDO puyazo
"Jardinero", tomando el segundo puyazo
Gabin Réhabi, citando para el tercer puyazo
"Jardinero", tomando el TERCER puyazo
"Jardinero"  puesto en contraquerencia para el cuarto puyazo 
"Jardinero", tomando el CUARTO puyazo
Gabin Rehábi, ovacionado tras el emocionante tercio de varas
Michelito, reservón y perdiendo pasos 
Con el mando a distancia y abusando del pico
Recital de destoreo
Bebiendo el trago amargo de la ......
Vuelta al ruedo, como premio a la bravura de "Jardinero"

FOTOS: POCHO PACCINI BUSTOS

sábado, octubre 07, 2017

ANTONIO BIENVENIDA: IN MEMORIAN

"...mirando el cuerpo de su hermano Pepe (...) en la enfermería de la plaza de Lima dijo:   "Que muerte tan hermosa  .... ya la quisiera para mi..."  
"Escribo en memoria de Antonio Bienvenida, el único torero que ha figurado en cien carteles de la plaza de toros de Madrid, entre los cuales en innumerables tardes como único espada. Hubo ocasión en que fue anunciado matando doce toros, en dos corridas, habiéndose llenado la plaza, para verle por la tarde y por la noche. Nació para la fiesta, vivió para torear y murió - ya retirado - víctima de su afición desmedida y de la codicia de una vaquilla brava. Lloro su ausencia. Pero no olvido que él, mirando el cuerpo de su hermano Pepe, en la enfermería de la plaza de Lima (muerto por banderillear un novillo después de retirado de los toros), dijo en aquel momento trágico: "Que muerte tan hermosa  .... ya la quisiera para mi..."  
Antonio, sin toros, no sabía qué hacer. Recuerdo cómo sufría cuando se cortó la coleta... y su alegría de novillero, cinco años después, ante la perspectiva de su reaparición. En esos momentos nos anunció:
- ¡Regreso...en Madrid...y a lo mejor matando seis toros¡  
Y Luis Miguel Dominguín que estaba presente - y también retirado - repuso:
-¡Qué afición tienes, Antonio... a mi me dicen que debuto en Madrid y me voy nadando hasta Palma de Mayorca...¡
Hoy me trae aquí el recuerdo de este torero y señor desde los pies a la cabeza, ese amigo a quien tanto quise, admiré y comprendí en su plenitud, en su ausencia, en su regreso y en su muerte.
¡ Va por ti, Antonio!
Solo

Seis becerros bravos han nacido en las marismas....
.... y tú solo con tus soledades...

Cerca del Guadalquivir, bebiendo dan bramidos seis novillos....
... y tú solo con tu soledad

Seis toros con trapío se sombrean entre sombras de olivares
... y tú solo con tus soledades...

Seis toros encampanados remolinean en los chiqueros, Antonio, en busca de tus zapatillas y alamares....

...y tú solo con tus soledades...

Han sonado clarines! ¡Antonio! Y paso a paso inicias el paseo - solo_, y paso a paso, con la sonrisa prendida al borde de los labios, avanzas sobre el ruedo... sin soledades.

¡Ya tienes seis toros para ti, Antonio... ¡ seis toros para tu alma sedienta de las emociones, de peligros y pasodobles, y de tu público rendido en cerradas, circulares ovaciones...

*       *      *  
Una becerra brava, Antonio, ha puesto fin a tu historia....
y nos ha dejado solos con tus soledades...."

                                                                                                        Guadalajara, 1976
Fuente: ¿Por qué vuelven los toreros? Conchita Cintrón. Editorial Diana México 1977. p 72-74.

miércoles, octubre 04, 2017

VICTORINO MARTÍN CONFIÓ EN ALFONSO NAVALÓN

"Victorino ha confiado en el crítico. Vosotros me habéis perseguido y hasta queríais meterme en la cárcel hace bien poco. Uno ha demostrado mucho más que vosotros el amor al toro y a la dignidad del ganadero".

D.E.P. Señor Ganadero

Victorino Martín, una horma hecha ala medida

Victoriano Martín y Alfonso Navalón
Desde muchos años antes de la irrupción de Victorino Martín- fenómeno producido en parte gracias a Alfonso Navalón, quien  tanto hizo para alzar esa ganadería al pedestal del éxito-, el crítico sentía la tentación de buscar un ganadero del pueblo para convertirlo en figura, lejos del señoritismo que envolvía a la mayaría de criadores del toro bravo. Quería alguien distinto, con callos en las manos, más cercano a la gente llana y que se identificara con el pueblo. Al principio buscó a alguien en Salamanca para que tuviera ese papel que acabaría desempeñando, con gran éxito, Victorino Martín y se fijó en el prototipo de dos hombres del Campo Charro.


“El Raboso y Dionisio Rodríguez pudieron ser los ganaderos de leyenda de Salamanca. El Contrapunto serio y formal  del estúpido señoritismo. Dos auténticos hombres de campo. A los dos les dio miedo “romper”. A los dos les dio miedo ponerse al lado del crítico para ganar la batalla del toro bravo frente al borrego desmochado. El pobre Raboso se puso a la orden de Pedrés y los hijos del bueno de Dionisio se ampararon en Chopera.”


Alfonso conoce a los hermanos Victorino, Venancio y Adolfo en los primeros años de la década de los sesenta cuando compran un nuevo lote de ganado bravo a la familia Escudero Calvo y durante un tiempo permanecen en la finca La Nava de Yeltes, situada en tierras salmantinas de Retortillo. Escudero Calvo es la herencia natural de Albaserrada, una ganadería de procedencia Saltillo y con muy buena base, como se evidenciará al poco tiempo en la recuperación de su cartel. A La Nava de Yeltes, un buen dia invitan a Alfonso a tentar al haber coincidido con el crítico en un bar de Sancti Spíritus en el que hablaron de toros, de la ganadería y de sus dedicaciones en su pueblo natal de Galapagar. De entrada, a Alfonso le llamaron mucho la atención aquellos personajes y enseguida vio en ellos lo que no quisieron ser El Raboso, ni el señor Dionisio, el de Villavieja. De momento sabían lo que querían y se observaba su listeza natural, también en su forma de vestir y de vivir existían muchas diferencias  respecto a los ganaderos de bravo, todos ellos tan señoritos.


Después de aquel encuentro pasaría tiempo hasta que Alfonso vuelve a la senda de los hermanos de Galapagar que han comprado la ganadería de Escudero Calvo y ya será cuando lidian las primeras novilladas y corridas a su nombre, cuando ya han abandonado la finca de Salamanca y se han instalado en Cáceres.


“No hará falta recordar quién era aquel carnicero desconocido que compró a precio de carne la ganadería de Escudero Calvo, maldita por los toreros y que sólo lidiaba sobreros. Y quién fue el que lo puso en la cumbre de la fama y el dinero. No hará falta recordaros que la empresa de Madrid, y sobre todo don Livinio, le tenían cerrado el paso a San Isidro y sólo lo dejaban lidiar en corridas fuera de abono. Hice cuestión de honor romper el veto y, ante el asombro de todos los ganaderos cuando las corridas se pagaban a cincuenta mil duros, me fui a Galapagar con Jardón, Alberto Alonso Belmonte y Juanito Martínez, consiguiendo que le pagaran ¡un millón de pesetas! Cuatro veces más que a Miura, Atanasio o Pablo Romero. Luego le escribí la primera conferencia que dio en el Círculo de la Unión Mercantil y lo llevé por toda España dando charlas hasta que aprendió a soltarse con su particular y productiva “elocuencia”.


 Alfonso disfruta de muchas corridas de Victorino Martín, quien finalmente opta por separase de sus hermanos Venancio y Adolfo para empezar a crear su propia leyenda. La misma que germina el diez de agosto de 1969 en la plaza de Madrid. Esa tarde sale al ruedo el toro “Baratero”, de gran bravura, que protagonizó una gran pelea en varas y fue premiado con la vuelta al ruedo. A “Baratero”, que abre el telón a la leyenda de los victorinos, Andrés Vázquez, que llega esa tarde a Madrid casi sin cartel, le corta las dos orejas y vuelve a relanzar su figura para recuperar su sitio en las ferias. A pesar del colosal éxito, durante años los toros de la “A” coronada, se mantienen lejos de la Feria de San Isidro, en la que debuta en 1976 gracias a las buenas labores de Alfonso con la empresa de Madrid. Desde entonces, numerosos triunfos fueron a parar a esta ganadería, con varios toros premiados con la vuelta al ruedo e incluso un indulto, el de “Velador”, en 1983, que ha sido el único que se ha producido en la plaza de toros de Las Ventas.


De tantos éxitos hay uno que marca un antes y un después. El de la tarde  del primero de junio de 1982 cuando Victorino lidia una corrida en Madrid para el recuerdo, la que propicia un éxito redondo a Ruiz Miguel, Luis Francisco Espla y José Luis Palomar. Al grandioso éxito de esa corrida se une que fue televisada en directo por TVE, lo que fomenta que gracias a ella la nómina de aficionados se incremente espectacularmente. En aquella crónica de Pueblo titulada “Una tarde histórica”, Alfonso canta el memorable éxito, a la vez que reivindica lo mucho que había hecho por los toros de Victorino Martín.

Un toro de nota es eso que ha echado Victorino, uno detrás de otro, con cuajo, con casta, con los pitones íntegros y un triunfo en cada pitón para el que se quisiera arrancar. No me extraña que esos mequetrefes que se hacen llamar ganaderos hayan querido repudiar a Victorino por “falta de compañerismo”. Está claro que echando estos toros tan del gusto de los públicos no se puede ser compañero de todos esos criadores de borregos, inválidos y descastados. Ahora a muchos os dará envidia adivinar lo que va a pedir el cateto de Galapagar por sus toros. ¡ Lo que le dé la gana¡ ¿Os enteráis?

Y ahora vais a escucharme a mí. Durante muchos años me habéis acusado de ser el padre de la criatura. De que sin mi, Victorino no sería nada. Y esa es la respuesta. Victorino ha confiado en el crítico. Vosotros me habéis perseguido y hasta queríais meterme en la cárcel hace bien poco. Uno ha demostrado mucho más que vosotros el amor al toro y a la dignidad del ganadero. De momento ya podéis curaros de este ataque de bilis que os ha entrado viendo a Victorino en hombros convertido en un ídolo popular, mientras que a vosotros os persigue la policía por andar con el serrucho y provocar escándalos de orden público con la falta de casta y de fuerza de vuestros borregos. Esto no es el invento de un crítico. Es que las cosas son así, como las queremos los aficionados, Con la verdad por delante y con el respaldo de ese mismo público que habéis engañado tantos años con el torito desmochado y los toreritos de la mentira.

Ahí está la verdad de una corrida seria, con algunos toros tan suaves y tan nobles como no los pariría en su vida una vaca de Atanasio o de los Nuñez. Ahí están hombres sintiéndose toreros de las zapatillas a la montera, mientras las figuritas de la publicidad y las exclusivas siguen haciendo el ridículo delante del público y de la crítica.” 

Fuente: Alfonso Navalón: Escribir y Torear. Paco Cañamero. Editorial Sombras Chinescas, 2010. p 124 -127.

domingo, octubre 01, 2017

LOS PILARES DE LA FIESTA

"El torero a torear con verdad, el ganadero a criar el toro encastado y el aficionado exigiendo que uno y otro cumplan su papel en la fiesta ¿Utopía? No, pues cuando eso fue así la Tauromaquia siempre fue grande"
Alvaro Domecq, Rafael “El Gallo” y Juan Belmonte en Ronda, 1957 , sentados junto a la afición

LOS PILARES DE LA FIESTA
(Ganaderos, Toreros y Aficionados)
Según dictan la tradición y la ortodoxia académica, la fiesta de los toros se ha sostenido desde hace muchos años en tres pilares básicos: ganaderos, toreros y aficionados. A lo largo de su historia el equilibrio al que se han visto obligados a mantener cada uno de estos estamentos ha ido variando en sus empujes y pre- siones, pero siempre unos u otros han hecho lo posible para que la fuerza de cada uno hacia la defensa de sus intereses se viera más o menos compensado con la capacidad de aguante de los demás. Dicho de otra forma y en el terreno práctico, los toreros, una vez que escalaban puestos y se decían figuras, procuraban lidiar el ganado más fácil y cómodo para mitigar riesgos, lo que obligaba a ciertos ganaderos que se dejaban manipular a bajar el listón de la casta y ello motivaba el rechazo de aficionados que en las plazas exigían y denunciaban con sus protestas el juego de intereses que iba desvalorizando la fiesta. 

A pesar de ello, y para compensar fuerzas y así poderse mantener la fiesta auténtica, todavía hasta hace unos años, la presión de los aficionados era un contrapeso importante a la hora de confeccionar los carteles, tanto es así que las figuras, conscientes del poder de la afición exigente y de los ganaderos íntegros, se veían obligadas a hacer algún gesto importante ante toros de los menos comerciales, es decir, serios y encastados, con lo que mantenían su prestigio y lo más importante, el respeto de la afición. Toreros mandones sabían ponerse en su sitio y en Madrid, Bilbao y plazas importantes, solían dar un aldabonazo para ser respetados a lo largo de la temporada. Ordóñez, Camino, El Viti, por citar algunos no muy antiguos, mantenían el equilibrio de fuerzas para no acabar con la fiesta, pues eran conscientes del sentido heroico y épico que está en la raíz del espectáculo. 

Privar a las corridas de toros de su esencia era convertirlas en entretenimientos llenos de plástica, colorido y pases, que no toreo, para pasar un rato de domingo sin emoción y riesgo; algo que poco a poco fue calando en el ánimo de los toreros que vieron el camino fácil de las ganancias. Por si esto fuera poco, la llegada del boom económico trajo al mundillo ganadero un grupo de advenedizos inversores sin tradición ni verdadera afición que rompió casi por completo el equilibrio de fuerzas. Movidos por el ansia de figurar y ganar dinero, se dejaron embaucar por veedores, apoderados y empresarios para criar el toro comercial que ayudara al triunfo fácil de las figuras, verdaderos dictadores de la fiesta y lograr pingües beneficios a las empresas. 

¿Y la afición? Lamentablemente debemos reconocer que aunque gozó de gran importancia en otros tiempos, hoy vive un debilitamiento preocupante y es notoria su falta de contrapeso pues, aunque sigamos protestando unos pocos, en este proceso se ha ido aburriendo y alejando de las plazas, harta de sentirse demonizada por la prensa y los críticos y de escuchar el discurso del taurinismo, falso y contradictorio en su esencia: “... comprenderán que el público quiere ver triunfos y orejas y con los toros que uds. quieren... las figuras se niegan a venir”. Argumento “de peso” que deja en muy mal lugar a la torería y la profesionalidad de quienes se llaman figuras y que sólo ha tenido como resultado la crisis profunda que vive la fiesta. 

Por ello, considero llegado el momento de dar un paso adelante para restaurar el orden lógico que ha permitido mantener la historia de la Tauromaquia por el camino de la verdad y el rigor. Recuperar los viejos valores y el respeto mutuo entre los tres estamentos es un medio fundamental para lograrlo. Los toreros no pueden dar la espalda al riesgo de forma permanente, deben volver a la competencia en los carteles, torear todo tipo de encastes y respetar a la afición que es en definitiva quien sostiene con su dinero el espectáculo; en los momentos actuales la fiesta debe defenderse sola pues la etapa de dinero público y las subvenciones han terminado. “(…..) “.

Los ganaderos, a pesar de los malos momentos que están viviendo, deben mantenerse firmes en defender la casta de sus toros y no plegarse a los intereses espúreos de las figuras y su entorno; es difícil en estos tiempos pero la crisis y el desinterés está echando del campo bravo a los advenedizos; espero que esta selección natural devuelva el prestigio al mundo ganadero y salgan a flote aquellos que de verdad mandan en sus casas y han mantenido sus reses contra los vientos y las mareas del dinero y triunfo fácil. 

Los aficionados debemos seguir luchando por defender la fiesta de verdad. Es muy difícil, pero hay que intentar recuperar el prestigio que siempre tuvo en las plazas importantes. En Las Ventas, la voz de los sectores críticos era respetada y tenida en cuenta por la crítica y los profesionales. Pero hoy somos incómodos; nos han intentado callar, ridiculizar, culpabilizar de todos los males... pero es igual. En estos momentos tan críticos sólo recuperando el equilibrio entre los protagonistas, volviendo la afición a ser “el respetable público” se logrará dar sentido a la fiesta. 

El torero a torear con verdad, el ganadero a criar el toro encastado y el aficionado exigiendo que uno y otro cumplan su papel en la fiesta ¿Utopía? No, pues cuando eso fue así la Tauromaquia siempre fue grande. 

Yolanda Fernández Fernández-Cuesta 
Aficionada y miembro de la Asociación El Toro de Madrid 

Fuente: La voz de la Afición. Boletín de la Asociación el Toro de Madrid. Nº 42, mayo de 2013. P.16.
 

domingo, septiembre 24, 2017

CAGANCHO EN ALMAGRO


"(...)La faena de este torero incomprensible es un espectáculo lamentable. Huye ante el toro, pincha como puede y donde puede, agujereando al bicho por todas partes, presa en todo momento de un pánico indescriptible. La bronca es ensordecedora. Suena un aviso, y Cagancho, harto de pinchar, toma la barrera, e intenta marcharse (...)"

Almagro 25, 7 tarde. Segunda corrida de feria, con toros de Antonio Pérez Tabernero, para Márquez, Rayito y Cagancho. Entrada regular. En los palcos se ven hermosas mujeres, con la clásica mantilla de madroños y claveles en el pecho. Hay gran expectación por ver a Cagancho y han llegado trenes de Ciudad Real atestados de aficionados.
Primero. Pequeño, de gran cornamenta. Se aplaude un quite de Márquez. Pacomio coloca gran, par. (Aplausos.) Márquez hace faena breve, y despacha al bicho de dos medias y una delantera. El presidente le llama a su palco, amonestándolo.
Segundo. Negro. Sale con muchos pies.
Rayito veroniquea por ambos lados, terminando con una gaonera de frente (Aplausos.) Los palitroqueros oyen pitos, excepto
Bombita IV. Rayito hace faena inteligente,
sobresaliendo dos pases de pecho y varios
naturales. Perfílase y señala un pinchazo;
arrea una estocada saliendo el sable por los bajos. (Pitos.) Y al quinto intento descabella. (Pitos.)

Tercero. Colorao, bragao y recogido de cuernos. Cagancho emplea varios telonazos al recogerlo, pero sin exposición; luego, en un quite, sale apurádiilo. Hay un puyazo monumental de Catalino. Rafaeliílo y Guerrilla palitroquean bien. Cagancho sufre_ en el primer pase una colada. Muletea aliñado y distanciadísimo, empleando pases sin ligar. Entre una bronca, da un pinchazo echándose fuera descaradamente; otro igual; otro. (Monumental bronca.) Otro cuarteando feamente; otro. (Gran escándalo.) Otra puñalada; cinco intentos de descabello por Cagancho. (Enorme bronca.) Guerrilla apuñala al toro a la primera.
Cuarto. Negro, buen mozo y burriciego. Márquez, en vista de ello, se niega a torear y hay conferencias con el presidente. (Bronca.) Vuelve la cuadrilla a la plaza, pero el toro, naturalmente, sigue siendo burriciego. (Lío y bronca.) El presidente ordena que el bicho sea fogueado por manso. El toro se arregla con el tueste. Márquez empieza con un pase sentado en el estribo. (Aplausos.) Muy valiente, da tres monumentales pases de pecho, dos molinetes, y, clavando la rodilla en tierra, pasa tres veces al cornúpeto; la faena es grande; perfílase el diestro y atiza media estocada en todo lo alto, y al primer intento descabella. (Gran ovación.) 

Quinto. Negro. Hay cuatro verónicas valientes de Rayito. En quites se lucen los tres maestros, aunque hay un poquito de abucheo para Cagancho.
Rayito, después de brindar en el centro de la plaza, hace una faena valiente y lucida, y termina con una contraria y un des- cabello. (Ovación, oreja y rabo.)
Sexto. Grande y con buenas defensas. De salida siembra el pánico entre la torería. Cagancho huye, y el público protesta ruidosamente. Mal picado y peor banderilleado, pasa a manos de Cagancho.
La faena de este torero incomprensible es un espectáculo lamentable. Huye ante el toro, pincha como puede y donde puede, agujereando al bicho por todas partes, presa en todo momento de un pánico indescriptible. La bronca es ensordecedora. Suena un aviso, y Cagancho, harto de pinchar, toma la barrera, e intenta marcharse. El público le apostrofa. Rayito descabella, y Cagancho es conducido a la cárcel, en medio de una gritería inenarrable.
No puede darse nada más vergonzo.
ABC. Viernes 26 de agosto de 1927.
Seis toros de Antonio Pérez Tabernero. Márquez, Rayito y Cagancho.

sábado, septiembre 16, 2017

IV ALMUERZO DE PEÑAS TAURINAS - PLAZA DE ACHO

La Peña Taurina "Despeñadero" de Lima, tiene el honor de invitar a la afición taurina al IV ALMUERZO DE PEÑAS TAURINAS, que se celebrará  en la PLAZA DE TOROS DE ACHO.  Enhorabuena amigos, ahí nos vemos el PROXIMO SABADO 23 de SETIEMBRE

domingo, septiembre 10, 2017

EL PASE DE MANOLETE MIRANDO AL PÚBLICO



Todos recuerdan aquella famosa fotografía de Manolete dando un derechazo en Barcelona con la vista puesta en los tendidos. Allí arrancó una nueva época del toreo que no se distingue precisamente por su honestidad. Algo muy importante estaba fallando para que el torero despreciara al enemigo y paseara la mirada por los tendidos.  Y ese algo era el toro.

 -En aquella época había verdadera crisis de ganado y la autoridad toleraba que se lidiara lo que en realidad teníamos, ganado mal alimentado y sin fuerzas. Aquel toro de Barcelona, era mío y se había quedado enano, por eso Manolete, para darle más emoción, le quitó importancia. Fue una pena, porque era bravísimo y de su nobleza da fe la forma de meter la cabeza en la muleta. A este toro le han salido muchos padres, se lo adjudican muchos ganaderos, pero aquí está la firma de Manolete dando fe de todo.

Y dice así la dedicatoria:
“ A mi amigo Vicente Charro como recuerdo de su bravo toro de Barcelona. Con abrazo de Manuel Rodríguez.”
Resulta que a los pocos días vi en casa de Galache varias fotos de Manolete mirando el tendido con los toros de Galache.

Todo esto sólo tiene un simple interés anecdótico, como la visita a Llen de Manolete, que despreciando los ricos tacos de jamón, se  dedicó a terminar una fuente de obleas que tenía delante sin prestar la menor atención a la charla que sostenían Camará y el ganadero.

Y aquí termina la semblanza de don Vicente Charro Murga, ganadero de enorme afición, padre de 15 hijos y garrochista partido en dos por un toro que iba a matar a un niño.

Fuente: Viaje a los toros del sol. Alfonso Navalón. Alianza Editorial. Madrid, 2005. p.p. 84-85.

jueves, septiembre 07, 2017

REFLEXIONES TAURINAS (II)

Evolución de la Tauromaquia Fundamental hasta convertirse en la Pantomima del Toreo Actual 
El Fundamento más importante de la Tauromaquia es el dominio de la fuerza bruta del ser irracional por la inteligencia y el valor del ser racional. Es decir: La Dominación y el Sometimiento del Toro por el Hombre. Esto es posible gracias a la Inteligencia Humana, el Conocimiento de las Reacciones del Toro, las Técnicas empleadas para ello y el Valor. Todo esto comporta lo que conocemos como la Lidia.
Haciendo caso a estas razones, para mi el Toreo es la disposición del Ser Racional de conseguir, por medio de la Voluntad, Valor, Conocimiento y Técnica, dominar la acometida natural de un Animal como el Toro Bravo, y someterla.
La Lidia, al realizarse en Plazas de Toros, se convierte en un Espectáculo Público y a través de la relación que se establece entre el Toro y Torero, relación realmente estética, traslada emoción al que lo contempla.
Si esto se hace con gallardía, donaire, garbo, gracia, en definitiva,“Majeza”, cala especialmente en el espectador y provoca, en él, un sentimiento de Emoción y Pasión. En definitiva, hace sentir al que lo contempla. Por lo tanto, podemos afirmar que nos encontramos ante una forma de Arte. Arte que trasciende y es fuente de inspiración del resto de las Artes.
Pero no nos debemos olvidar de que, a pesar de ser un Espectáculo estéticamente Artístico, es Incierto, Dramático y encierra la Tragedia al estar presente la muerte de forma real.
En nuestros días, los Fundamentos Taurinos se ven afectados, sin perder su esencia, por factores que han marcado la evolución de la Tauromaquia hasta generar lo que conocemos por Toreo Moderno. Los Conceptos y las diversas Técnicas Taurinas son los que hacen evolucionar la Tauromaquia.
Entendemos por Conceptos Taurinos todos aquellos Criterios adoptados a lo largo de la Historia de la Tauromaquia, en sus diferentes épocas, que permiten su evolución y fijan ésta. De modo que podemos decir que hasta la época de Joselito y Belmonte, por ejemplo, la faena de muleta consistía en preparar al Toro para su muerte y a partir de Ellos, la faena de muleta cobra especial relevancia hasta convertirse en lo que hoy significa.. En cambio, las Técnicas Taurinas son todos aquellos procedimientos y recursos Taurinos que adquiere el Torero por medio de su aprendizaje y que requieren de su destreza, habilidad y práctica para su dominio. Estas Técnicas van apareciendo a lo largo de la Historia y, al igual que los Conceptos, inciden directamente en la evolución de la Tauromaquia y… en la Verdad de la misma que, a su vez, evoluciona en la medida que se adoptan estos Conceptos y se ponen en práctica las distintas Técnicas.
La diferencia fundamental entre Conceptos y Técnicas es que, mientras los primeros son de obligado cumplimiento y puesta en práctica por regla general, las Técnicas requieren de la ejecución de una serie de movimientos físicos y se pueden aplicar o no, según el Diestro de turno.
Es un hecho que adelantar la pierna, cruzarse al pitón contrario así como, torear de perfil o torear de frente son actos físicos que se hacen o no. Estos actos físicos crean unas técnicas, por lo que se tienen que llevar a cabo para ponerlas en práctica. Se pueden interpretar de una u otra forma, pero el acto físico, se tiene que hacer. Cada Torero hace una interpretación de las técnicas según su Concepto del Toreo. Pero por favor, no equivoquemos Conceptos por Técnicas. Las Técnicas se realizan o,...no se realizan.
Sería de todo punto absurdo, recriminable y falto de valor que, hoy en día, un Torero basase su toreo sobre los pies para lidiar un Toro Bravo. Por lo tanto, consideramos la Quietud como un Concepto de la Tauromaquia Actual.
De todos es conocido que hasta Costillares, se mataba a los toros mediante la Suerte de Recibir. Costillares inventa la Suerte del Volapié, o Vuela Pies, que, a parte de descubrir una nueva Técnica que permitía matar aquellos Toros parados imposibles de matar recibiendo, otorga a los Matadores, a partir de aquel momento, la posibilidad de poder elegir entre una Suerte u otra. Este es un ejemplo de Técnica Taurina que el diestro puede aplicar según criterio y condición del Toro.
Hay una máxima en el Mundo del Toro que dice: “Todo Toro tiene su Lidia”. Creo que nadie dudará de ella. El Torero se tiene que adaptar a la Lidia que cada Toro exige. ¡Es un argumento indiscutible! Para ello el Torero dispone de su Conocimiento del Toro, su Valor y su Técnica. Todo ello le proporciona el dominio sobre el Toro. Pues bien, hoy en día no se cumple habitualmente. La Quietud, como Concepto, tiende a cumplirse con todos los Toros que salen por toriles. Lo mismo se intenta tratar al Toro Bravo que al Manso que desarrolla sentido y que tiene unas dificultades manifiestas. Para estos Toros todos sabemos que el Concepto de la Lidia tiene que cambiar para poder dominar y someter la embestida del Toro. 
La Lidia sobre los pies y la aplicación de las Técnicas correspondientes permiten al diestro, en este caso, dominar al Toro. Aplicar erróneamente estos Conceptos suponen una falta de valor en el caso de Torear sobre los pies a un Toro Bravo y estar a merced del Burel en el caso de intentar torear con quietud a un Manso de libro. Y en los dos casos el Toro estará por encima del Torero dejándolo en evidencia e imponiendo su Ley. Por lo tanto, dos Conceptos diferentes que se deben cumplir según las condiciones del Toro y, en el caso de no hacerlo, los Fundamentos Esenciales de la Tauromaquia quedarán en el entredicho y la “Verdad” de lo que se haga en el Ruedo será de Mentira.
Con las Técnicas ocurre algo parecido. Pongamos por ejemplo “Cargar la Suerte”. Técnica controvertida e indiscutible que será abordada en próximas entregas en profundidad. Como toda Técnica, se puede aplicar o no. Concretamente ésta requiere de un aporte extra de Valor.
¿Se puede aplicar a todos los Toros? Evidentemente, no.
¿La pueden realizar todos los toreros? Al exigir un extra de Valor y ser discrecional…, Rotundamente, no.
“Cargar la Suerte” comporta un compromiso de “no retorno” que no todos los Toreros quieren o están dispuestos a asumir. Pero, en cambio, ejecutan un recurso que nos venden por esta Técnica y que es una trampa y una mentira. Consiste, simplificando ya que trataremos el tema ampliamente, en: A toro parado y en la distancia en la que se provoca la embestida, a la vez que se cita se adelanta la pierna de salida. Algunos adelantan la pierna antes de citar.
Para mi, esa acción no es “Cargar la Suerte” (ésta supone mucho más, tanto en Valor como en Compromiso), simplemente es “Cruzarse al Pitón Contrario”. Y no olviden que “Cruzarse al Pitón Contrario” es un recurso técnico. Si encima, embarca y conduce la embestida con el pico de la muleta y la vacía hacia las afueras…., pues, ni te digo!!
¡¡La Gran Mentira de la Verdad!!
Hay Técnicas que son recursos por si mismas y que se aplican según ciertas características y condiciones de ciertos Toros. Hacer de los recursos un Estilo o aplicarlos indiscriminadamente y a todo tipo de toros, es hacer trampas y alejarse de la Verdad mintiendo. Todo Torero sabe cuando se ha aliviado, cuando no ha estado a la altura del Toro y las artimañas que ha empleado para vendernos lo contrario. Normalmente, según el tipo de aficionado que lo vea, no cuela.
Partiendo del Valor, que se les supone a todos los Toreros, podemos decir que el Torero más Técnico y que domine más Técnicas es el que está capacitado para hacer más trampas porque puede interpretarlas, según su conveniencia, para maquillar y dar una visión totalmente falsa de las dificultades del Toro. Por el contrario, el Valor y el dominio de las Técnicas, cuantas más mejor, dan seguridad y la trasladan al tendido. La difícil facilidad de ciertos Toreros.
Hoy en día, la mayor parte del Escalafón y los “palmeros de turno” han hecho de ciertos recursos “conceptos técnicos” en los que se basa la Pantomima del Toreo Actual. Intentaremos, entre todos, ir desmontando, en las sucesivas entregas venideras, los engaños a los que nos tienen acostumbrados, si Ustedes quieren y me lo permiten. “Cargar la Suerte”; “Torear en Línea” o “Torear en Profundidad”; “Torear fuera de Cacho”, “Torear al Hilo del Pitón” o “Torear Cruzado”; “La Suerte Suprema”; “Destorear”; “Torear con el Pico de la Muleta” o “Torear con la Panza de la Muleta”; etc., etc., serán temas que tratemos profundamente, Dios mediante.

Citamos a continuación algunos textos del más célebre "Palmero de Turno", que intenta justificar las trampas y ventajas del toreo actual, que como bien lo señala  Ignacio Alonso, es una pantomima:

http://larazonincorporea.blogspot.pe/2017/09/los-topicos-ii-el-pico-de-la-muleta.html

http://larazonincorporea.blogspot.pe/2017/08/la-contradiccion-de-domingo-ortega.html